Entrevista central, viernes 8 de julio: Martín Vallcorba

Entrevista con el economista Martín Vallcorba, asesor del Ministerio de Economía y Finanzas y responsable del programa de inclusión financiera.

Video de la entrevista

EN PERSPECTIVA
Viernes 08.07.2016

El proceso de inclusión financiera impulsado por el Gobierno se encuentra en una evolución constante. Desde este mes rigen dos nuevas medidas del Banco Central destinadas a extender la utilización de los medios electrónicos de pago. Por un lado, se habilitó a todos aquellos comercios que lo deseen y que cuenten con un POS [point of sale] a ofrecer a sus clientes la posibilidad de efectuar pequeños retiros de efectivo. Pero, además, se simplificó el proceso para el uso de tarjetas de débito. A partir de ahora, para realizar una transacción, sólo es obligatorio el ingreso del PIN [Personal Identification Number], y deja de ser necesaria la solicitud al consumidor de sus datos personales. ¿Qué impacto van a tener estas medidas? ¿Cómo operan exactamente? ¿Cómo viene, en general, el proceso de inclusión financiera? Hoy vamos a conversar, otra vez, En Perspectiva con el economista Martín Vallcorba, asesor del Ministerio de Economía y Finanzas y responsable de este programa de inclusión financiera en particular.

ROMINA ANDRIOLI (RA) —El Banco Central habilitó desde el 1° de julio la extracción de hasta 500 unidades indexadas (hoy equivalente más o menos a unos $ 1.700) en efectivo de las tarjetas de débito a través de las redes de POS, esos dispositivos por los que se pasa el plástico, que estén instalados en los comercios. Este sistema, en realidad, ya se estaba dando en algunos casos, estoy pensando en los lugares en balnearios, donde a veces, cuando no había cajero, se retiraba así. ¿Qué cambió concretamente con esta circular del Banco Central?

MARTÍN VALLCORBA (MV) —Efectivamente, teníamos algunas experiencias en el interior y también en Montevideo que eran primeros pasos en esa dirección, pero era un proceso complejo, porque requería la autorización del Banco Central, porque no era una operativa que estuviera reglamentada y estandarizada. Lo que hace el Banco Central con esta circular es autorizar en forma genérica, para todos los comercios, sin que se requiera ningún trámite adicional, la posibilidad de ofrecer este servicio; ya no se precisa una autorización expresa del Banco Central, sino que todo comercio que esté aceptando medios electrónicos va a poder ofrecer este servicio de realizar pequeñas extracciones de efectivo por parte de la persona, que van asociadas a una compra; va a hacer una pequeña compra, sin límite —uno puede comprar un chicle— y al mismo tiempo hace el retiro de efectivo.

RA —Pero tiene que estar…

MV —Se requiere eso, que haya una compra; [la extracción de dinero] va asociada necesariamente a una compra porque es parte del proceso de la transacción comercial que se realiza en el comercio. Por eso hay que diferenciarla de lo que… Por ejemplo, hoy podemos ir a una red de cobranzas y muchas —por ejemplo, en el caso de las sucursales del Banco República— tienen la posibilidad de hacer un retiro de efectivo exclusivamente. Pero eso es porque están operando con un corresponsal financiero; un comercio, en este caso, que ofrece un conjunto de servicios en nombre del banco. Pero acá, el comercio asociado a la operativa a través del POS lo que hace es, junto con una venta, sin mínimo, dar la posibilidad de hacer este pequeño retiro de efectivo. Para nosotros es una medida sumamente importante… Fue anunciado a fin del año pasado que se iba a estar trabajando en esta dirección, porque tenemos que tener en cuenta que hoy hay 50.000 POS en la economía, entonces, lo que esta medida nos permite es multiplicar en forma muy importante los puntos de extracción de efectivo.

EMILIANO COTELO (EC) —Y, por ejemplo, llegar a barrios donde no haya cajeros automáticos o a pueblos del interior donde no haya cajeros automáticos.

MV —Es una medida que para nosotros es sumamente importante precisamente en esa dirección, de poder llegar a pequeñas localidades en el interior, localidades alejadas, barrios alejados en Montevideo y en el resto de las capitales, de las ciudades… O sea que realmente, en la dirección de masificar los puntos de extracción de efectivo, es una medida bien importante, en algo que puede llegar a resultar un tanto paradójico, es decir: el Gobierno promueve la sustitución del efectivo y al mismo tiempo facilita los puntos de extracción de efectivo.

EC —Romina, se adelantó a tu pregunta [risas]. Habías dicho ahora, antes de salir al aire, que ahí tenías una duda, justamente.

RA —Sí, justamente, porque uno puede decir: ¿no es contradictorio que se promueva, mediante la Ley de Inclusión Financiera, reducir el pago en efectivo, y ahora se establezca esta medida, que amplía la cantidad de puntos de extracción de efectivo?

MV —Puede parecer contradictorio, pero en realidad, lo que está bastante estudiado y demostrado es que para avanzar en la sustitución de efectivo, y que cada uno de nosotros se anime a salir a la calle sin dinero, en definitiva, lo que se necesita es tener la posibilidad de, en caso de requerir pequeñas cantidades de efectivo, poder encontrarlo en cualquier lugar. Entonces, el hecho de que todos los comercios nos permitan, ante una necesidad —$ 100, $ 200— poder obtenerlo, va en la dirección de que cada vez nos acostumbremos a estar con menos efectivo encima y a usar medios de pago electrónicos, y que ante la necesidad de requerir efectivo lo podamos obtener ya no sin tener que ir a un cajero o a una red, sino que en cualquier comercio va a ser posible obtener pequeñas cantidades de efectivo. Entonces, es una estrategia que, de alguna manera, va avanzando en ese cambio cultural de ir acostumbrándonos a vivir con menos efectivo encima y que eso no sea un problema, porque en definitiva tenemos múltiples alternativas para poder resolverlo, aunque no lo necesitemos.

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