Entrevista del jueves 24 de octubre de 2019: Ramón Méndez

EC —¿Qué dice usted a propósito de esa crítica, de esa forma de ver las dificultades que va a tener el FA en ese caso?

RM —La respuesta la dio el propio Luis Lacalle Pou, es clarísima: vivimos en un país que no es parlamentarista, es presidencialista. Entonces cuando él dice “¿cómo va a hacer el Poder Ejecutivo para gobernar?”. Gobernando, tenemos una Constitución que lo marca en nuestro país, a diferencia de lo que sucede en muchos países europeos, por ejemplo, donde para poder armar gobierno este tiene que ser refrendado por una mayoría parlamentaria. Eso no sucede en nuestro país, el candidato que saca más votos y que gana las elecciones es el que gobierna. Eso no está puesto en juego, es lo que ha hecho el FA durante todos estos años, independientemente del hecho de que fuera más fácil pasar determinadas leyes porque tenía mayoría parlamentaria.

EC —Justamente, ese es el planteo, que el FA se acostumbró a gobernar con mayoría propia, a resolver los temas sin siquiera consultar afuera.

RM —Hay dos cosas interesantes para decir. En primer lugar, bienvenido sea el hecho de tener que discutir las leyes entre los diferentes partidos, creo que eso nos fortalece como país, justamente la bandera uruguaya flameando atrás de Daniel Martínez es todo un símbolo en ese sentido. Pero además recordemos una cosa, porque a veces la política le hace creer a la gente lo que no es: la enorme mayoría de las leyes en este país se votan no digo por unanimidad, pero sí por una abrumadora mayoría de votos. Son solamente algunas leyes, algunos artículos los que están en duda. Y eso es lo que va a haber que dialogar, lo que va a haber que negociar, va a haber que sentarse en cada caso a tratar de generar mejores leyes, porque cuanto mayor respaldo tengan de las diferentes miradas del país, más sólidas van a ser, más robustas van a ser.

EC —Sí, pero mire cómo observaba esa posibilidad el propio Lacalle en esa misma entrevista.

(Audio Luis Lacalle Pou.)

El FA está aislado, porque fue lo que sembró estos años, se amparó en una mayoría absoluta que de alguna manera encubrió la soberbia y están solos. De este lado, después del 27 de octubre va a haber una mayoría parlamentaria en el Senado y en Diputados que genera la posibilidad –insisto, la posibilidad– de conformar un gobierno multicolor que tenga una fuerte espalda política…

(Fin audio.)

EC —Dice Lacalle Pou que el FA está aislado, que tiene soberbia en su conducta política.

RM —Creo que ahí hay una manifestación de deseo del candidato Luis Lacalle Pou de decir “de este lado tenemos una coalición”. Esa coalición no aparece, yo escuchaba el otro día en otro programa radial a un connotado senador del sector de Larrañaga diciendo que no tenían la menor idea de lo que iba a decir o de lo que estaban planeando con esa ley de urgente consideración y diciendo “tenemos que sentarnos a negociar”. Repito, armar esa coalición es negociar con una cantidad de senadores diseminados, una cantidad de sectores diferentes dentro de una cantidad de partidos políticos. Esa coalición por ahora es una entelequia.

EC —Pero estábamos hablando del escenario Daniel Martínez presidente sin mayoría parlamentaria propia.

RM —Comprendí, pero me refería a esa frase del candidato Luis Lacalle Pou diciendo “de este lado sí hay una certeza de coalición, del otro lado no”. Nosotros no tenemos esa visión, Daniel Martínez es una persona de diálogo que no se generó cuando estaba en la Intendencia, es su forma de hacer política. No es verdad que no tengamos diálogos, tenemos diálogos permanentes con todos los sectores, con todos los partidos, y venimos dialogando en particular de cara a lo que va a pasar a partir del lunes que viene, una vez que comience la segunda vuelta. Por eso podemos decir que efectivamente vamos a tener los apoyos, vamos a tener las voluntades, incluso muchas se han expresado públicamente.

EC —Justamente, si tomamos en cuenta las que se han expresado públicamente, Talvi ha dicho: “Si se da ese escenario el PC no va a quedarse de brazos cruzados, va a dar gobernabilidad para que haya sensatez”. Ese es el planteo, para que no haya desbordes. Una de las preguntas es cómo se amalgama un acuerdo interno en el FA, donde hay sectores con posturas radicales, por simplificarlo, y lo que por otro lado pretenda Talvi si es que va a votar determinada ley, determinada iniciativa.

RM —A diferencia de lo que uno tiene que hacer si tiene 20 y pico de diputados y siete u ocho senadores, como puede ser el caso de Luis Lacalle Pou, que ni siquiera son todos propios, porque va a tener que negociar a la interna de su propio partido, como él mismo dice, así como el FA tiene que negociar posiciones internas. Yo me pregunto si realmente son las mismas posiciones las de Sartori que las de Lacalle Pou, que han tenido enfrentamientos de todo tipo, de todo color, ideológicas, personales, o también las diferencias con relación al grupo de Larrañaga. Vuelvo a decir, un intendente, Moreira, a quien dejaron en evidencia sus audios de tráfico de influencias, de clientelismo, de acomodo, de corrupción, y el candidato no tiene siquiera la capacidad de pedirle la renuncia. Eso lo hablaron también ustedes en la entrevista, y él dijo “no, yo no le puedo pedir la renuncia”. Porque no puede pedirle la renuncia. Entonces no tiremos como que los problemas están de un lado y no están del otro. Construir política implica dialogar, implica sentarse, negociar, construir colectivamente. Y eso es lo que va a ocurrir.

EC —¿Eso no implica inestabilidad?

RM —No, no implica inestabilidad.

EC —O bloqueo, no sé.

RM —Implica inestabilidad llegar a un gobierno con 25 % de los votos, ese es un problema. Ese candidato que llega a la presidencia con 25 % de los votos, que ni siquiera son todos propis, sino que propios son 12, 15 %, el resto son de Sartori o de Larrañaga. Eso es un problema.

EC —Usted está dando por hecho 25.

RM —Bueno, 25, 27, 28, pero números de 20 y pico por ciento, porque ni siquiera llega al 30 %. Del otro lado un candidato que llega con un partido que está totalmente unido, porque no ha habido una sola fisura a lo largo de toda esta campaña a partir de junio. Se cerró la fórmula y se cerró el FA atrás de la fórmula presidencial. Con 40 y pico de diputados, con al menos 15 senadores, con alrededor de 15 senadores es otra cosa completamente diferente. Pero además una cosa que capaz que no se entendió cuando la dije la semana pasada, o la dije mal; yo decía que una posibilidad es armar acuerdos caso a caso, pero no es la única, es posible también generar alguna coalición, es posible generar acuerdos.

EC —¿Con quién?

RM —Para empezar, con los partidos mal llamados menores. Hoy tenemos una riqueza, una pluralidad, una variedad de oferta política en el país que no teníamos hace un tiempo. Vivimos en el país bipartidista, luego durante unos años tuvimos el país tripartidista, ahora tenemos por lo menos un país cuatripartito y además seguro con seis, cuatro, cinco, ¿cuántos diputados van a tener los partidos llamados menores? Hasta cinco tal vez. Hay mucha tela para cortar ahí. Nosotros estamos dialogando y somos muy, muy optimistas, con las características personales de Daniel, con lo que se ha venido construyendo, tejiendo, dialogando, construyendo no solamente en estos últimos meses, sino estos años, somos realmente optimistas en que así como el FA pudo gobernar con mayoría absoluta va a poder gobernar, sin ninguna duda, con acuerdos, ya sea puntuales, ya sea permanentes.

¿Hay errores en esta nota? Haz click aquí

Compartir

Escribir Comentario: