Entrevista del miércoles 6 de noviembre de 2019: Yamandú Orsi

EC —Yamandú Orsi es profesor de historia egresado del IPA. ¿Sigue dando clases alguna vez?

YO —No, no, no, abandoné allá en el 2005.

EC —Fue 10 años secretario general de la Intendencia de Canelones durante la administración de Marcos Carámbula. Y después le tocó a él ser candidato y asumir. Hoy es intendente, en uso de licencia. ¿Va por la reelección?

YO —Sí.

EC —¿Ese es su próximo objetivo?

YO —Sí.

EC —¿No la candidatura presidencial?

YO —No, no, no.

EC —Se lo pregunto porque es otra de las especulaciones: el MPP lo largó en esta, ahora, como para ir mostrándolo de cara a cinco años más adelante.

YO —No, no, no. En el MPP se manejó mi nombre para la interna y entendí que no era mi tiempo, que no estoy pronto, que no tengo las herramientas como para asumir esa responsabilidad. Y además me gustaría poder redondear lo planteado para un departamento como Canelones, que es como un país chiquito que hay que ordenar y que le falta mucho todavía.

EC —¿Cincuenta y dos años?

YO —Cincuenta y dos.

***

EC —¿Vio la primera encuesta rumbo a la segunda vuelta, la que dio a conocer anoche Equipos Consultores?

YO —Sí.

EC —Según este sondeo, que se hizo entre el 28 de octubre y el 4 de noviembre, a través de teléfonos celulares, Luis Lacalle Pou tiene una intención de voto de 47 %, mientras que Daniel Martínez, 42 %. Después hay 5 % que planea votar en blanco o anulado y 6 % que todavía está indeciso. ¿Cómo le resultaron estos números?

YO —Esperaba algo parecido. Estar 5 puntos abajo nunca es una buena noticia, pero para lo que fue el arranque y de dónde partimos –el acuerdo de cúpulas o de dirigentes de los partidos de la oposición, ese arco opositor que tenía como objetivo común en la campaña “vamos a sacar al Frente”, que tuvo 54 % en octubre, hoy ni siquiera tiene 50, sino que tiene 47–, creo que hay mucho espacio, hay que trabajar sobre ese espacio para poder revertir este dato que tenemos hoy.

EC —La otra cara es que Martínez sube con respecto a octubre, pero sube 3 puntos, consigue 3 puntos más, por ahora 3.

YO —Exactamente; en una semana.

EC —De 39 a 42.

YO —En solo una semana. La expectativa es dar vuelta esto en los días que quedan, y es el objetivo.

EC —O sea, aparece por ahora una diferencia de 5 puntos, pero con el tema de que aparte están el voto en blanco y anulado y los indecisos, y está el margen de error también, que es de 2,8. La pregunta ahora es: ¿a qué público están apuntando para mejorar esta situación que se dio a conocer ayer, de 47 a 42?

YO —A todos los votantes de los demás partidos. Así, en general, y por supuesto a los votos en blanco y anulados. Por supuesto, unos hacen algunos análisis de posible cercanía; yo no me olvido de cuando Talvi dijo en un canal de televisión en un programa de los domingos que se sentía más cerca de Martínez que de Manini; eso es un dato de la realidad. O cuando Talvi dijo en ADM que era más fácil que los blancos votaran a un colorado que que los colorados votaran a Lacalle; y ahí le creo, ahí hay un espacio del votante colorado que sigue siendo colorado, que votó a sus candidatos, pero que a la hora de elegir entre Lacalle Pou y Martínez puede votar a Martínez sin ningún tipo de problema. Porque incluso hay toda una tradición batllista a la que nosotros hemos apelado y que históricamente hemos tenido. La historia respalda esto que estoy diciendo.

EC —Apareció esta semana un grupo en el Partico Colorado (PC), Ortodoxia Batllista, que dice que va a votar por Martínez.

YO —También ediles del interior.

EC —Pero ese grupo es mínimo, no tiene antecedentes formales en el partido y la reunión que hicieron fue muy menor.

YO —Sin embargo yo tengo llamadas de ediles del PC de todo el país. Estamos hablando de ediles, el tema es el ciudadano de a pie, ese que incluso votó para castigarnos en la primera vuelta, pero ahora sí puede votar a Daniel. Ese tipo de cosas también nos han llegado. Hay que apelar. Pero no solo a ellos, también a los votantes de Cabildo Abierto (CA), que es lo más novedoso; sin duda hubo temas que los llevaron a votar ahí, por ejemplo el tema seguridad. No podemos descartar nada. Por supuesto, los partidos menores o los más chicos. Es muy simple, el balotaje tiene sus pros y sus contras, esto es una discusión que ya se dio, la ciudadanía laudó, pero tiene una característica que es bastante más simple, simplifica bastante y tiene que ver mucho con la persona y lo que representa cada uno de los actores. Y acá la figura del presidente o del posible presidente es sin duda una clave, acá y en todo el mundo es así. En el balotaje terminás decidiendo qué presidente querés, a cuál de los dos querés. Ya no se vota partido, la gente ya votó partido, eso está en la cabeza de muchos ciudadanos, ya voté al partido, ahora voy por la persona, quién me representa o quién está más cerca de mí. Y esa cercanía que Daniel tiene para con la ciudadanía y esa experiencia de gestión de años en distintos lugares de la administración o en la actividad privada creo que nos dan una fortaleza y le dan esa cercanía que puede hacer que ese ciudadano que no nos acompañó en la primera etapa cruce el puente y vote a Daniel.

EC —¿Y cuál es el discurso que ustedes han definido para convencer a esos ciudadanos, a esos distintos grupos de ciudadanos?

YO —El discurso tiene muchos componentes y depende de cómo surja la discusión. Hay cosas que la gente puede plantear.

EC —Me adelanto por cosas que yo he visto: uno, autocrítica; dos, propuesta; tres, crítica a la oposición. ¿Va por ahí el esquema?

YO —Más o menos por ahí. Tiene más que ver con el cómo y después viene el contenido. Es decir, cómo se hace para convencer a alguien que no te votó en primera vuelta de que te vote ahora. Lo primero que uno tiene que hacer es tener la cabeza, los oídos bien abiertos y aceptar el discurso que el ciudadano te hace de por qué no votó. Aceptarlo no quiere decir coincidir, pero entender que hay algo ahí que hizo que no te acompañara. A ver, el partido FA tuvo más de 10 puntos sobre el segundo, eso es un dato de la realidad, en otros países hubiese sido distinto, pero acá se instaló un balotaje con estas características. Eso es una fortaleza.

Ahora bien, hay un porcentaje amplio de la población que no nos acompañó. Ahora hay que ir a explorar ese porqué. Y explorar ese porqué implica ir con una actitud que tiene mucho que ver con erradicar la soberbia de decir “yo tengo la razón, hace 15 años que tenemos la razón y ustedes están siempre equivocados, todo lo que hemos hecho por la ciudadanía, todo lo que el Frente ha hecho”. Es cierto, muchos logros, todo bárbaro, pero hubo cosas que hicieron que la ciudadanía tomara distancia o que muchos, unos cuantos miles, que votaron al Frente ya no nos votaran. Ahí hay una señal, un tirón de orejas fuerte.

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