Entrevista del miércoles 6 de noviembre de 2019: Yamandú Orsi

EC —Sigamos con el discurso. “El cuco”, de esa manera se simplifica en la oposición la forma como el FA, incluso el propio Daniel Martínez, está criticando a Lacalle Pou y los partidos que lo acompañan en la coalición multicolor. ¿Qué responde usted?

YO —El ingenio popular… A modo de anécdota, de chiste: el Carlanco, un vecino joven de Canelones, me decía “el problema no son los cucos, el cuco no existe, existe el Cuquito”. Eso, si bien es un chiste, tiene que ver con la capacidad de cada uno de los dos, Daniel Martínez o Luis Lacalle Pou, de manejar un país en el clima en que está la región hoy. Ahí es donde yo considero que tiene muchas más herramientas para hacerlo Daniel, por su experiencia de gestión, básicamente, y por su experiencia de vida, que Lacalle.

EC —¿No se está moviendo ahí en un terreno delicado, riesgoso?

YO —No.

EC —Estoy mirando acá palabras de Martínez, en Facebook Live: “La región cruje y se mueve por decisiones drásticas tomadas por gobiernos parecidos a lo que el apellido Lacalle piensa para el Uruguay”. Es una formulación muy punzante.

YO —Es durísima. Cuando triunfó Macri hubo señales de apoyo y de alegría de quienes hoy están al frente de la oposición. Y está bien y es legítimo. También es cierto que en parte de ese arco opositor hubo mucha alegría cuando triunfó Bolsonaro. O elogios hacia el equipo económico de Macri. O hacia Piñera. Y está bien que así sea. Hay una afinidad ideológica, que no esa ideología cuadrada.

EC —El FA también tuvo sus […] apoyando candidatos en otros países.

YO —Claro que sí, por eso digo: de un lado y del otro. Entonces lo que yo entiendo y lo que entiende Daniel es que esa filosofía o esa forma de concebir el Estado tiene riesgos para el momento en el que estamos, presenta riesgos. Y si eso no es suficiente, podemos ver la experiencia de gobierno cuando el lacallismo estuvo en el poder. Yo no me olvido. Acá se habla de recortar 900 millones, no aparece en el documento, pero eso está.

EC —En el documento que se firmó ayer esa cifra no aparece.

YO —Yo quiero saber, de verdad creo que hay una línea directa entre eso y achicar el Estado. Pero eso va por mi cuenta. Yo no me olvido de lo que fue el proyecto de privatizaciones, que no es un eslogan, fue un caso concreto, el plebiscito paró algo que nos terminaba convirtiendo en algo parecido a la Argentina. Yo no digo que eso se haga por maldad, considero que hay una visión de la relación entre Estado y mercado que es típica de una filosofía, una forma de conducir; no voy a hablar de derecha ni de neoliberalismo ni de nada, sino de esa relación que existe, me consta que existe, entre estas fuerzas políticas de América Latina, así como también existe en la izquierda, claro que sí. Tenemos experiencia en Uruguay del modelo que hoy se quiere llevar adelante, por más que se diga que no es igual, creo que hay una tendencia y va a haber una tentación hacia eso. A ver, yo creo en la honestidad intelectual.

EC —Después apareció la vicepresidenta, Lucía Topolansky, diciendo “el primer año de gobierno de una coalición de derecha generará una enorme movilización social, me parece muy dudoso que esa coalición pueda resistir. Eso va a generar mucha inestabilidad en Uruguay en un momento en que la región está inestable”. En el PN, en el PC, esto cayó muy mal, porque suena como una amenaza. Topolansky ha dicho “no, lejos estuvo de mi intención tirar una amenaza”.

YO —Yo he estado al frente de la gestión y he tenido movilizaciones en la puerta de la Intendencia. Este país por suerte tiene organizaciones sociales lo suficientemente maduras como para que las movilizaciones sean bien encauzadas. Yo no me olvido del rol que tuvo y cómo se paró el PIT-CNT en el año 2002. O cómo se paró el FA en el año 2002. Acá no se prendió fuego el país, entonces no sé si eso va a pasar, pero es cierto que las organizaciones sociales actúan y saltan cuando algo las moviliza. Y cosas muy novedosas, como por ejemplo las movilizaciones por el tema de los derechos. Uruguay no tiene los riesgos de la región en cuanto a los desbordes, salvo grupúsculos muy chicos, que a veces tienen una visión, pero es algo muy aislado. No creo que eso se traduzca en estallido.

EC —¿Eso no es instalar un cuco, justamente?

YO —Puede ser y capaz que es un error, personalmente no visualizo que eso sea una posibilidad. Pero que movilizaciones va a haber, va a haber, estemos nosotros, esté la derecha, esté quien sea. Evidentemente los tonos y la intensidad dependerán de las propuestas que se planteen. A mí no me asusta ni me puede asustar lo que fue la movilización en defensa de las empresas públicas. Creo que eso fue muy positivo. La movilización o las organizaciones sociales en la calle son parte esencial de la democracia, y no al revés. Las organizaciones sociales no pudieron manifestarse cuando no hubo democracia.

EC —En ese contexto, ¿qué es lo que propone?, ¿cuál es la propuesta de Daniel Martínez?

YO —La propuesta de Daniel Martínez se articula a partir de un programa que es público, conocido desde hace ya tiempo, elaborado por el FA. Se compone además de lo que fueron los ejes que Daniel marcó para octubre en la campaña poniendo equipos en cada una de las áreas, por ejemplo economía, social, vivienda, seguridad. Ahí se elaboraron propuestas que se toman del programa o se extraen de lineamientos programáticos y se transforman en una especie de propuestas más de gobierno. Sin duda, después uno tiene que afinar bastante esas propuestas de gobierno que vienen del programa en base a mensajes que llegan de la ciudadanía.

EC —Licuar diría yo, atenuar.

YO —No; al revés, intensificar.

EC —Lo pregunto por esto: ayer se conoció este documento de los cinco partidos que respaldan a Lacalle Pou, tuvieron que pactar entre ellos, tuvieron que sacar, poner, esta no es la propuesta de Lacalle Pou, la que llevó Lacalle Pou a la elección de octubre. Ahora, si Martínez quiere subir de ese 39 % que tuvo en octubre va a tener que conseguir apoyos de ciudadanos de otros partidos. Por lo tanto, ¿va a llevar al mismo discurso, el mismo programa que llevó a octubre?

YO —No, no va a tener que licuar, va a tener que ser más concreto y hacer más intensas algunas de las propuestas, o ser más concreto y más punzante, no licuar. Uno tiene que licuar cuando lo que no hay es acuerdo, ni foto va a poder haber, pero en este caso algunas de las señales que recibimos de la ciudadanía implican que en algunos aspectos vamos a tener que dar una vuelta más de tuerca. No es licuar, es al revés, para mí es ser más punzante.

EC —Yo utilizaba el término licuar, que capaz que es un poco severo…

YO —El documento de la oposición es muy licuado.

EC —Lo digo porque cuando Martínez gobierne, si se llega a un cuarto gobierno del FA, en el Parlamento no va a tener mayoría.

YO —Ahí va a haber que establecer acuerdos.

EC —Va a tener que estar negociando siempre con la oposición o con sectores de la oposición, y por lo tanto el programa de Martínez va a ser recortado por acá, recortado por allá.

YO —No va a poder ser, exactamente. Va a pasar, va a tener que pasar. Así fue la democracia uruguaya, mientras estuvo vigente siempre funcionó así, acuerdos, desacuerdos. Aquella dualidad que tuvieron los partidos tradicionales durante todo el siglo XX para poder establecer líneas de conexión. A tal punto que parte del PN se fue a las cuchillas, los blancos independientes, en su momento. Pero después aparecen tres partidos. Yo pongo el ejemplo de la crisis de 2002, ahí el Frente tuvo que hacer lo suyo también para llegar a acuerdos. Y no necesariamente votando.

EC —No le voy a pedir que me describa las propuestas de Martínez para la segunda vuelta, pero ¿va a haber un documento específico con puntos concretos a partir de ese aprendizaje que se sacó del voto del 27 de octubre?

YO —Creo que más que nada nos vamos a inclinar por que aquellos que asuman alguna responsabilidad o se transformen en voceros concretos en algunos temas específicos digan algo más de lo que ya hemos dicho. O incluso dar un giro más a algunos temas para que la gente entienda más claro qué estamos pensando para cada uno de los aspectos.

EC —Seguridad ciudadana es un capítulo.

YO —Es un capítulo.

EC —¿Por dónde podría venir ahí el énfasis?

YO —De las 12 medidas que se plantearon, que no las recuerdo de memoria todas, creo que hay que apuntar a dos o tres contundentes, y algunos vienen de antes; incluso en el documento de la oposición hay temas que vienen de antes. Por ejemplo la Guardia Republicana, cuando vas por el interior, en los departamentos donde aterrizó la gente dice “ahora sí”, y es cierto, porque se materializó un control distinto. Habrá que profundizar ahí, y también en el tema de la economía.

EC —La economía, ¿qué quiere decir? ¿Empleo?

YO —Empleo, pequeños empresarios que te dicen y te manifiestan “yo no vivo de un salario, pero tengo tal y cual problema”. Creo que la propuesta de Daniel tiene que ajustar un poco más cada uno de los temas y dar mensajes más cortos, contundentes y no más o menos, en base a lo ya elaborado. Hubo equipos que trabajaron muy bien. Por ejemplo el equipo de educación, Gabriel Quirici y toda esa gente, ni hablar Arocena, toda esa gente tiene cosas para decir en contraposición a lo que se plantea del otro lado. Por ejemplo los cupos en la universidad, creo que hay que instalar ese tema, porque quiero discutirlo.

EC —Pero Lacalle Pou no lo ha propuesto, lo mencionó en una entrevista que le hizo Alfredo García para el libro.

YO —Muchas menciones.

EC —Y después él mismo puntualizó, y es cierto, que en el programa del PN no figuraba. Y ahora tampoco figura en el acuerdo.

YO —No figura en el acuerdo el recorte de los 900 millones tampoco. Y no figura en el acuerdo el contenido de la ley de urgente consideración. Está bien, yo puedo decir que lo que está en el papel es lo único que existe; yo creo que hay algo más que eso: hay trayectoria, hay experiencia, hay antecedentes y hay también declaraciones que uno hace que después puede decir “¿sabe qué?, me equivoqué y ya no pienso más así”. Todo el mundo tiene derecho a cambiar y uno piensa todos los días.

EC —¿Van a nombrar ministros aparte de Gustavo leal, que ya se ha indicado sería el ministro del Interior?

YO —Los va a nombrar Daniel, eso es un tema de él.

EC —Por ejemplo, Bergara.

YO —Es un nombre que suena fuerte, sí.

EC —Suena fuerte para el Ministerio de Economía.

YO —Sí, ha estado conversando con Daniel.

EC —¿Es importante dar esas señales?

YO —Ah, creo que sí, porque me gustaría contraponer ideas y contraponer equipos, sin duda. No sé hasta dónde Daniel piensa hacerlo –esto es un tema más de análisis político personal, no tiene tanto que ver con la estructura de la campaña–, pero alguna señal se va a dar.

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Transcripción: María Lila Ltaif

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