Entrevista, jueves 29 de marzo: Jorge Melguizo

El conferencista y asesor político colombiano Jorge Melguizo, ex secretario de Cultura de la alcaldía de Medellín, habló sobre el trabajo en seguridad en los barrios violentados -en lugar de “violentos”- que le permitieron a la ciudad reducir sus homicidios en un 95%.

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EN PERSPECTIVA
Jueves 29.03.2018, hora 8.24

EMILIANO COTELO (EC) —El fin de semana pasado, en Malvín Norte, un grupo de vecinos de un asentamiento cercano atacó a pedradas a los policías que acababan de capturar a dos delincuentes luego de perseguirlos en su raid de rapiñas. Pero la turba no se quedó allí: además se apoderó del auto que habían usado los ladrones, lo vació, le prendió fuego y lo lanzó a una cañada cercana, complicando las investigaciones que venían.

Es el episodio más reciente de una serie de hechos gravísimos que se dan en algunas zonas marginadas y que incluyen guerras entre bandas criminales, violentas disputas por el control del tráfico de droga, ajustes de cuentas, expulsiones de vecinos de sus casas, asaltos y enfrentamientos armados con la Policía.

¿Cómo combatir esos desbordes? Hemos visto la intervención de la Policía mediante megaoperativos que terminan con varios detenidos y la incautación de droga y armas. Hemos visto a varias fiscalías especializadas coordinando sus investigaciones.

Pero… ¿cuál es la solución de fondo, más allá de la represión, para liberar a esas zonas de los poderes criminales que van apropiándose de ellas?

En esta discusión suele mencionarse como referencia la estrategia a mediano y largo plazo que se ha seguido en la ciudad de Medellín, Colombia, donde se ha trabajado promoviendo el desarrollo de espacios culturales y de convivencia.

Para conocer ese caso, estamos con Jorge Melguizo, que fue secretario de Cultura Ciudadana y de Desarrollo Social de la alcaldía de Medellín entre 2004 y 2010, y que luego ha asesorado a varios gobiernos, incluso, en alguna época, al Ministerio del Interior de Uruguay.

JORGE MELGUIZO (JM) —Encantado de estar, a través de ustedes, así sea a la distancia, desde Medellín, un rato en Uruguay para compartir sobre los aprendizajes comunes en estos temas tan agudos de seguridad y convivencia.

EC —Lo encontramos en su ciudad, Medellín, pero usted viaja constantemente, entre otras cosas, para asesorar a gobiernos y organizaciones de la sociedad civil. Estuvo varias veces en Uruguay. ¿Sigue de cerca lo que pasa en nuestro país en materia de seguridad pública, delincuencia?

JM —Sí, sigo de cerca lo que pasa en Uruguay. Tuve la fortuna de conocer Uruguay en el año 2000, de la mano del Instituto de Educación Popular El Abrojo, cuando Julio Calzada, el actual responsable del Asuntos Sociales de la Intendencia de Montevideo y anterior director de la Junta Nacional de Drogas, y Gustavo Leal, actual coordinador de Seguridad y Convivencia de Uruguay, eran parte del equipo de profesionales de El Abrojo. Yo en ese momento dirigía en Medellín una ONG dedicada a unos asuntos parecidos a los de El Abrojo, a ir a buscar alternativas en proyectos infantiles y juveniles a los grandes problemas de violencia, de consumo de drogas, en fin. Trabajé mucho en ese momento con Uruguay. Luego me fui a trabajar con una ONG española en proyectos de cooperación internacional y apoyamos algunos proyectos puntuales en Uruguay. Recuerdo incluso que con el entonces [prosecretario de la Presidencia, Leonardo Costa], y con el equipo de El Abrojo hicimos algún recorrido por Quebracho, por Paysandú, por algunas otras ciudades intermedias de Uruguay, haciendo con el Ministerio de Educación en ese momento, con la ANEP, un trabajo de formación de habilidades sociales, de habilidades para la vida, en escuelas e instituciones educativas públicas. Desde esa época conozco Uruguay y siempre me ha encantado, siempre he dicho en conferencias públicas que es el país al que más afecto le tengo de todos los países de América Latina. Y en los últimos años, desde el 2011 hasta hoy, he tenido la fortuna de ir con alguna frecuencia, la última fue en noviembre, invitado por el Festival de Innovación Social que se realizó en Montevideo, y estuve también de un día para otro en Paysandú en ese Festival de Innovación Social.

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2 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Emiliano,
    excelente programa y muy buena entrevista, tomo algunos conceptos que considero claves en el entrevistado, Jorge Melguizo.
    CITO
    “Lo paradójico de este caso es que la construcción de ciudadanía se esté dando por reacción y oposición y no por sensibilización, motivación y participación motivada desde lo público. La tarea y reto de lo público debería ser, en todo proyecto físico y social, la construcción de ciudadanía: la definición de mejores y mayores formas de participación social, el mejoramiento de las herramientas para una participación efectiva, la participación como esencia y no como método, el respeto por la participación (para algunas entidades públicas, la participación se reduce a una validación de lo que dicen, de lo que hacen, y todo lo que vaya en contra se asume como enfrentamiento“

    Como parte de un colectivo que integro dejo testimonio de la actividad que realizamos, inclusión social, empoderamiento de la participación ciudadana, visibilización de nuestras sensibilidades a partir de la creatividad y el encuentro sobre territorios de convivencia.
    https://www.facebook.com/Intervenciones-Callejeras-CON-TIZA

    CITO
    “Y construir ciudadanía es un hecho político, profundamente político. Este país cambiará realmente cuando la ciudadanía haga de la política un ejercicio cotidiano, colectivo, para enfrentar a quienes han hecho de la política un ejercicio privado, de provecho personal”

    Humildemente desde la distancia referencial con el entrevistado, opino desde la práctica social de este colectivo que apuesta a la participación y construcción de ciudadanía, que hay un descreimiento por parte de los actores y las autoridades políticas, del proyecto que pueden proponer desde su sensibilidad ciudadanos de a pie. Enfrentamos a diario la resistencia de los mismos a nuestra actividad, aún a sabiendas de no tener costo para el Estado.

    Cordiales saludos,

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