Entrevista, lunes 23 de abril: Jorge Polgar

El presidente del Banco República se refirió a las medidas que se tomarán con respecto al endeudamiento del agro y si está en la misma línea de lo que pretende el movimiento Un Solo Uruguay.

facal-v2-banner-en-perspectiva-net

EN PERSPECTIVA
Molestos con la demora del gobierno en convocarlos para discutir la problemática del endeudamiento creciente del sector productivo, voceros del movimiento Un Solo Uruguay advirtieron ayer que se corre el riesgo de que “en un mes o dos” se produzca una “ruptura absoluta de la cadena de pagos”. El tema ocupó el titular principal en la edición de este domingo del diario El País.

La nota recuerda que “la última mesa de diálogo que se celebró entre los representantes del Poder Ejecutivo y los de Un Solo Uruguay, en la que se puso en agenda la problemática del endeudamiento, fue el 21 de marzo y desde entonces no ha habido nuevos contactos”. “Pasó un mes y no hemos tenido novedades”, dijo en tono de lamento Guillermo Franchi, un ingeniero agrónomo y productor que integra la mesa ejecutiva del movimiento.

Franchi aseguró que últimamente “ha aumentado de manera considerable” la morosidad de las empresas agrícolas, de las que prestan servicios al sector y las de transporte”, a lo que se suma que “la banca ha empezado a retirarse del mercado crediticio” debido a que “percibe las dificultades de pago que se avecinan”.

Agregó que las deudas entre agentes privados del sector agrícola también vienen en aumento, y aunque su nivel no está cuantificado, Franchi aseguró que “son muy importantes”.

El productor rural sostuvo que, ante la falta de respuestas del gobierno a los reclamos de los autoconvocados, “está en riesgo absoluto la cadena de pagos”, que podría cortarse “en un mes y medio o dos”.

El planteo surgió tres días después de que el Banco República (BROU) anunciara medidas en esa materia. Como informamos el viernes en En Perspectiva, el BROU lanzó varios instrumentos “para apoyar a clientes del sector agrícola afectados por la sequía, con el objetivo de aliviar su situación financiera y de permitirles continuar con el ciclo productivo”.

Según añadía el comunicado, “con un plazo máximo de hasta cuatro años, los clientes podrán reestructurar las obligaciones correspondientes al financiamiento de cultivos de secano y a la amortización de préstamos a mediano o largo plazo vinculados a esa actividad productiva”. Además, se ofrece “la posibilidad de incrementar la capacidad de endeudamiento de los clientes, a los efectos de poder financiar la nueva campaña agrícola”.

Paralelamente, se aprobó un mecanismo transitorio de apoyo a productores lecheros.

Para profundizar en este tema, para ver si este tipo de medidas van en la dirección que está solicitando Un Solo Uruguay, estamos con el presidente del BROU, economista Jorge Polgar.

El movimiento Un solo Uruguay propone un plan de refinanciación que no implicaría quitas pero sí reperfilamiento para ampliar los plazos de pago. ¿Estas medidas que el BROU aprobó la semana pasada tienen su origen en esos reclamos?

JORGE POLGAR (JP) —No, no, es la actividad del banco. El miércoles pasado culminó, con la aprobación por el directorio, una medida muy importante de acompañamiento a nuestros clientes que no pasó desapercibida. Estamos hablando de prácticamente 1.300 clientes del sector sojero con la preocupación de cómo encaran financieramente, ante el banco, la nueva siembra y costo de los cultivos de trigo. Allí nuestros equipos técnicos –que es un diferencial que tenemos con respecto a la competencia privada– han hecho un seguimiento y una evaluación muy clara de la realidad del sector, que nos permitió anticipar problemas de capacidad de pago de nuestros clientes, y tomar una medida muy profesional, muy acertada y sobre todo que es relativamente inédita con respecto a lo que está pasando en plaza. Pero no obedece a un planteo ni gremial ni grupal, sino al seguimiento que se está haciendo a nuestra vasta cartera de clientes.

EC —¿En el directorio del BROU tienen esa preocupación que manifiestan los autoconvocados por la posibilidad de que se corte la cadena de pagos en el agro?

JP —Déjeme precisar un poquito su pregunta. Nosotros podemos seguir la evolución de un conjunto muy numeroso de clientes, pero el sector como tal no es cliente de un banco tal o cual. Nosotros vemos que esta medida es muy oportuna porque efectivamente, ante los bajos rendimientos, aun con precios un poco más tonificados con que cerraron, nuestros clientes no podían hacer frente a los pagos al BROU en su gran mayoría. Seguimos haciendo un caso a caso, pero tomamos medidas para que la resolución sea en forma rápida. Se hace una amortización a cuatro años, se da la posibilidad de refinanciar todos los vencimientos del año 2018, que recién empieza en cierta medida, unos US$ 120 millones, en hasta cuatro años precisamente para que se fortalezca la cadena de pagos. En particular lo que le interesa al BROU es que los productores clientes del banco, esos 1.300 clientes del banco, que son una parte importante del sector, pero no son todo el sector, puedan hacer frente no solo a los pagos, sino también a los costos de una nueva siembra, que es clave para el criterio de empresa en marcha.

EC —La empresa tiene que volver a sembrar, la única manera de salir de una situación complicada como esta, curiosamente, es volviendo a sembrar. Pero con las dificultades del caso de falta de liquidez.

JP —Es como cualquier empresa en problemas, solo que aquí tenemos […]. Para el banco es una práctica habitual atender a los clientes, no se trata de un problema posterior de recuperar créditos, se trata de […] clientes y mantenerlos. La acción temprana, proactiva. No es la respuesta a un problema sectorial o a un planteamiento gremial en el BROU, que no hemos recibido. Creemos que es una medida oportuna, que había que hacer técnicamente bien fundada, que nos permite hacer un criterio general y […] resolución de directorio, porque afecta a la vasta mayoría de una actividad agrícola muy importante.

EC —La segunda aclaración: ¿el BROU toma esta resolución por sí mismo o en coordinación con el Poder Ejecutivo y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP)?

JP —Absolutamente por sí mismo.

EC —¿No le vinieron solicitudes del gobierno?

JP —El BROU ya estaba trabajando en este tema cuando empiezan a plantearse públicamente y políticamente las reivindicaciones. Tenemos una larga trayectoria de trabajo técnico con el MGAP, y efectivamente, como junto con otros productos que hemos venido trabajando, hay intercambio técnico con los técnicos; podemos repasar lo que estamos haciendo con la situación de los lecheros, lo que hicimos con la caravana para retención de vientres también pensando en los lecheros, etcétera. Pero es una medida que es coordinada a los efectos de atender el problema.

EC —Es coordinada, usted responde que sí. Mi inquietud era saber si por ejemplo desde el MGAP, después de la última reunión de la mesa de trabajo con distintas gremiales, les había llegado el planteo: “Nos solicitan que haya medidas de refinanciación, etcétera, ¿qué puede hacer el BROU?”. ¿Hubo algo de eso?

JP —No, estamos en contacto con el ministerio desde antes de eso, afortunadamente, hay una larga tradición, que yo encontré en este tiempo que llevo en el banco, de trabajo entre nuestros técnicos y los técnicos de Ganadería. Podríamos citar más ejemplos, tal vez menos públicos, pero que nos preocupan por igual. Como las medidas que el banco está tomando con los lecheros, dispusimos una prórroga de los vencimientos del sector lechero hasta el 30 de setiembre. La clave en esto es anticiparse a estos problemas.

EC —Vamos a las medidas en sí.

JP —Esto fue la coronación de un trabajo bastante rápido y detallado sobre esta situación de los productores de los cultivos de secano; porque tenemos los productores de soja, que inmediatamente después empiezan a encarar la inversión necesaria para la actividad del trigo. Allí detectamos rendimientos muy bajos incluso en los clientes con mayores niveles de productividad, y el banco toma una medida atípica y que en cierta medida no podemos dar por sentada, que no necesariamente es lo que hace cualquier institución financiera o cualquier acreedor. El banco lo hace porque tiene vocación, pero aparte tiene la capacidad económica y financiera para llevarlo adelante. Por eso el enlentecimiento de la economía en el pasado no se reflejó en sus balances, más allá de indicadores financieros acordes con esa coyuntura, el banco no fue afectado en su liquidez.

Los vencimientos de estos 1.300 clientes de soja y trigo que tienen vencimientos este año 2018 –porque las líneas de crédito con el banco son superiores– están en el entorno de unos US$ 120 millones. Allí hay dos componentes, uno, la posibilidad de refinanciar estos vencimientos de US$ 120 millones caso a caso, con los informes técnicos debidamente fundamentados, pero en forma ágil, hasta en cuatro años, y además –esta es la parte relevante– acompañar esto, aun con esta parte impaga que se refinancia, con un nuevo desembolso del BROU para poder fondear los costos del cultivo. Esa es básicamente la medida. Alcanza también a otros eslabones de la cadena. Usted preguntaba por la cadena de pagos.

EC —Sí, porque si vamos a lo que plantea Un Solo Uruguay, la preocupación es por toda la cadena vinculada al agro: agricultores, empresas de servicio para el agro, transportistas e incluso vendedores de maquinaria.

JP —Cuando hablamos de cadena de pagos uno puede terminar en cuestiones hasta domésticas.

EC —Sí, ferretería, el almacén.

JP —Claro, es de impacto, sin duda, son cifras muy importantes en una cadena que tiene bastante derrame. En estas medidas involucramos también a las firmas de servicios agropecuarios y de insumos agropecuarios al por mayor, que son parte de la cadena. Pero esta medida toma notoriedad por la importancia del tema y porque es un problema sistémico, que es lo que tienen muchos casos cuando hablamos de sectores. Es el acompañamiento de nuestros clientes del sector que no reflejan morosidad hasta ahora pero sin duda con estos rendimientos la habrían reflejado. Por eso la clave en esto es anticiparse.

Los bancos no somos percibidos como instituciones ágiles y en lo que nos corresponde, el BROU tampoco. En este caso lo importante es no solo tener la herramienta acorde para la situación problemática del cliente, sino también llegar a tiempo. Para los clientes menores de US$ 600.000 de crédito, que son la mayoría de estos, el directorio del banco resolvió que las decisiones de esta operación cliente a cliente, caso a caso, se hagan en un nivel más descentralizado del habitual, lo que nos permite reducir tiempos. Por lo tanto tenemos la expectativa de que durante el mes de mayo se complete la presentación de estos clientes para que la situación quede resuelta antes de comenzar a tener que hablar de vencimientos y nuevos desembolsos. Eso es lo que hace al sector de soja, que va a abarcar también a parte de la cadena.

EC —A parte de la cadena, no a transportistas, no a vendedores de maquinaria.

JP —Allí no tomamos una resolución general para todo el sector, pero, como hemos hecho en el pasado, estos clientes, si están con problemas, acceden al BROU fundamentando el caso y con las precauciones de riesgo por parte del banco, a acceden refinanciaciones si es que lo necesitan. La característica de esto es que es un mismo shock climático que atraviesa a más de 1.000 clientes del banco.

EC —¿Otros aspectos de las resoluciones de la semana pasada?

JP —Siempre tenemos que pensar en las dos partes, porque esta tiene que ser una operación cuidadosa por parte del banco. Para los nuevos desembolsos el banco no solo pide la sesión y prenda de la cosecha, sino que estamos empezando a impulsar entre nuestros clientes financiados por nosotros la adopción de seguros. Es una parte importante de la práctica en la industria que queremos ir impulsando con nuestros clientes.

EC —Ustedes entienden que falta profundizar en materia de seguros y aprovechan esta coyuntura para apretar el acelerador. ¿Es una condición eso?

JP —En el caso de refinanciaciones, cuando hay una parte impaga porque se está financiando, vamos a pedir seguros para nuevos desembolsos. Hemos conversado con el Banco de Seguros y estamos abiertos a hablar con otras aseguradoras. No es una práctica totalmente ajena a nuestro mercado, simplemente es una garantía adicional que nos estamos dando en este caso para esta coyuntura adversa.

EC —Vamos a las medidas para el sector lechero. Esas son transitorias, ¿no?

JP —Sí, allí contamos con un instrumento más poderoso. Siempre aclarando que el BROU no es monopólico, competimos por esos créditos, por lo tanto estamos hablando de aquellos productores que son clientes del banco, que son muy numerosos y son la mayoría. Para ellos son estas soluciones. Sin duda también es una oportunidad: si otro tipo de acreedor no da respuestas a sus clientes, el banco está con mucho gusto para analizar la situación caso a caso de esos clientes y es posible que en estos casos crezca la cartera del banco. Pero vamos a evitar esa práctica del banco haciéndose responsable de situaciones que le son ajenas o que no le son convenientes. Somos optimistas en que estas medidas para nuestros clientes van a ser de gran efecto, y si bien no recibimos en ningún momento a gremiales ni planteos generales, ya estamos teniendo muy buena acogida de los clientes en todo el país con la situación de la soja y las medidas que repasábamos.

Similarmente y también en conversaciones intensas con el MGAP desde antes, hemos aprobado una medida para el sector lechero. Está el instrumento poderoso del Fondo Lechero, que tiene una nueva edición que da una garantía adicional que tiene que ver con el precio de la leche. Por temas de instrumentación eso no va a estar vigente hasta setiembre, y ahí el banco ofrece a los productores clientes del banco una garantía poderosa para reestructurar los créditos. Allí la situación es distinta, pero la situación financiera de los clientes también es problemática, entonces el banco, al no estar pronto todavía el instrumento de garantías, el Fondo Lechero creado por ley, prorroga todos los vencimientos de nuestros clientes del sector lechero hasta el 30 de setiembre, de manera que queden al día y vigentes sus créditos, su posición en el banco, al momento de contar con el instrumento. Esto también llevó trabajo afinado con los equipos técnicos del banco y del MGAP y creo que nuevamente hemos llegado a tiempo para evitar que comenzaran a caer clientes en tramitaciones, solicitudes en el banco, porque los tiempos habituales no habrían permitido procesar al mismo tiempo las solicitudes de los miles de clientes de que estamos hablando.

EC —¿Qué riesgos corre el BROU con estos planes que anunció la semana pasada? Se lo pregunto sobre todo a propósito del primer paquete, el relativo a productores agrícolas y otras empresas vinculadas también al sector. Usted mismo dijo “esa es una medida atípica”. ¿Entonces?

JP —Atípica con respecto a lo que hace el resto de la competencia, en ese sentido. Corre los riesgos propios del negocio, es una medida absolutamente propia de la actividad del BROU, que no sale al rescate de un sector, sino que, sobre la base de la viabilidad financiera de sus clientes, hace su tarea de apoyo financiero con las perspectivas ciertas de que va a cobrar. Por eso esas salvaguardas adicionales. Somos un banco que se debe también a sus depositantes y a su accionista. Esto es típico de la actividad y es oportuno dar soluciones en tiempos que lo vuelvan oportuno.

EC —Usted mismo dijo hace un rato que el BROU no es monopólico, el endeudamiento del sector no es solo con el BROU, también con otros bancos privados y hay también créditos entre empresas. También en esos otros frentes se está dando el crecimiento del endeudamiento. ¿Ustedes están coordinando algún tipo de medida en conjunto en el sistema financiero? ¿Sabe cómo lo está manejando el gobierno?

JP —Muy buena pregunta. En estas situaciones, cuando hablamos de cadena de pagos, es un conjunto de acreedores. Las fuentes de financiamiento de las empresas son múltiples, bancarias, no bancarias, aportes de capital. En el pasado cada vez que había un problema de este tipo uno pensaba “Banco República” y estaban las soluciones mágicas que el BROU no siempre debía dar o que no podía dar. En este caso el BROU no es el único acreedor, seguramente es de los importantes, pero no es el único. Eso viene del resultado de la penetración de la banca privada en este sector, del propio crecimiento del BROU y del financiamiento de agentes no bancarios muy importantes.

La práctica sana en este caso es dar aire al cliente para que vuelva a pagar, pero nosotros no podemos hacernos responsables de lo que hace la competencia. Sí le podemos decir que se ha avanzado mucho en el sistema bancario uruguayo, en algunos casos impulsado o acompañado por el BROU, en trabajar en lo que se llaman grupos o clubes de bancos para atender a clientes grandes en problemas que se vuelven sistémicos, para coordinar no la salida del cliente, como podía pasar en el pasado, sino la atención a tiempo para darle viabilidad a fin de que pueda enfrentar sus pagos. En eso tenemos experiencias exitosas en curso que nos permiten ser muy optimistas con aquellas posiciones fuertes en el sistema, aquellos clientes grandes que además de ser importantes en sí mismos para los bancos y para la economía, tienen efectos sistémicos. Ese nivel de coordinación lo hemos recorrido y en estos años hemos visto grandes avances en el trabajo de nuestros técnicos en coordinación con la banca privada.

En este caso concreto de la situación de la soja no sabría decirle qué van a hacer los bancos, eso obviamente deberían resolverlo los clientes con sus bancos. Nosotros sí podemos ser optimistas con respecto a estos más de 1.300 clientes que ya están enterados de las resoluciones del banco y esperamos que todos colaboren con celeridad para poder analizar los casos.

EC —Tengo algunas preguntas de los oyentes. Estábamos analizando las medidas que se anunciaron y se resolvieron entre miércoles y jueves pasados para apoyar a clientes del sector agrícola afectados por la sequía con el objetivo de aliviar su situación financiera y permitirles continuar con el ciclo productivo, y aparte un mecanismo transitorio para el sector lechero. Pero preguntan: “¿Qué pasa con el arroz, donde el BROU fue significativo y hoy es marginal en la asistencia crediticia directa? El arroz está pasando por sus propias dificultades”.

JP —Ahí sí tuvimos una reunión con las gremiales ya hace meses para analizar la participación del BROU en el financiamiento del sector. Quedó un trabajo técnico que venían haciendo nuestros técnicos y los de la Asociación de Cultivadoras de Arroz. Allí a lo largo del tiempo fue aumentando la participación de la industria en el financiamiento de los cultivos y tenemos la expectativa de crecer en ese sector. Nuestros técnicos también están estudiando qué nos va a dejar la coyuntura, la cosecha, para ver si el sector requiere algún tipo de medidas.

Pero otros sectores, otros clientes dirán “el banco no saca medidas para tal sector de actividad”, por más que los sectores de actividad se cruzan y muchas veces se mezclan. Recordemos que el banco había tomado una medida de prórroga de vencimientos por un año para ver la situación financiera y qué iba a pasar en distintos sectores; medida que si bien no tomaron muchos clientes, mostraba ya la preocupación por la situación en el agro y en la cadena de pagos.

Para los ganaderos, hace muy poquito el banco aprobó fortalecer la línea de alimento animal, de forraje, pensando en la sequía. Eso fue antes incluso de que esto tuviera la dimensión que terminó teniendo. Allí en un producto típico que nuestros clientes conocen, la línea de alimento animal, que es de un año, pasamos a dos años ajustando los costos. Eso completa la paleta de situaciones, porque el shock está suficientemente generalizado como para hablar de cientos de clientes de un mismo sector.

De todas maneras, y de vuelta, el BROU atiende sus clientes caso a caso y se puede acceder a una refinanciación, a ajustar los vencimientos y atender la necesidad del cliente con la información completa y el tiempo necesario. De hecho, los ciclos económicos siempre reflejan estiramientos de plazos, enlentecimientos en las amortizaciones, eso es lo que nos deja el ciclo económico de menor crecimiento, más allá de realidades coyunturales, junto con una morosidad que aumentó, que está en el entorno global del 6 % en el banco, con un mercado de crédito más enlentecido, no solo de mayor competencia sino con menor demanda, en un contexto general en que la competencia por los buenos clientes fue aumentando.

EC —La otra pregunta tiene que ver con otro sector. Gustavo consulta por el sector de la granja.

JP —No soy experto sectorial para contestarle todo, hace muy poquitos días estábamos en Tacuarembó, y al salir de una radio local se acercó un cliente del sector de la miel. Es muy vasto el sector productivo y por suerte todos están en el BROU también. Hay cosas para hacer, las problemáticas son distintas, también en el caso de la granja. Como le decía, podemos pensar en medidas generales que última instancia el banco siempre toma caso a caso, o en situaciones de clientes particulares. Sin duda el agro ha atravesado una coyuntura especial luego de épocas de muy buenos rendimientos o de muy buenos precios y el banco afortunadamente está en capacidad de atender los nuevos desafíos en forma profesional.

EC —El otro anuncio del BROU de la semana pasada dice: “Durante 2018 el Banco República instalará 50 nuevos cajeros automáticos en ciudades del interior del país y cuatro en Montevideo. De esta forma, su red de cajeros crecerá 20 % en el interior y 13 % a nivel nacional respecto al cierre del año pasado. Además, el banco instalará una veintena de nuevas buzoneras para depósitos, también haciendo foco en sucursales ubicadas fuera de la capital”.

¿Qué es esto? ¿Por qué se va por este camino y por qué se lo destaca de esta manera?

JP —Primero, ubica al banco en otro rol muy distinto y muy importante también, que tiene que ver con la circulación del dinero en la economía uruguaya, en este caso el dinero físico. Es un reclamo de clientes, el banco ha identificado en una zona la importancia de modernizar, mantener y en algunos casos aumentar la dotación. Estos son trabajos muy importantes no solo por la inversión, sino por la logística del dinero. La instalación de un cajero no es solamente el costo de la inversión, que en algunos casos requieren una coordinación trabajosa porque en algunas zonas muy remotas no tenemos empresas habilitadas para hacer la obra; no todo se hace con recursos propios. Esto es la contracara del éxito que tuvo el banco en materia de los desafíos de la Ley de Inclusión Financiera, allí crecieron los clientes del banco, tenemos unos 320.000 nuevos clientes. La inmensa mayoría eran trabajadores que no estaban cobrando sus haberes o sus jubilaciones en ningún banco y tienen una fuerte preferencia por el dinero en efectivo.

EC —Y han estado los reclamos, sobre todo del interior, a propósito de las limitaciones con las que se encontraban esas personas a los efectos de recurrir a cajeros. Porque paralelamente ha estado la reestructura de sucursales del BROU.

JP —Sí, eso no solo no lo afecta sino que lo potencia, porque todo el tema de la atención en estas 14 sucursales, que tanto dio para hablar y nos dio la oportunidad de explicar la modernización del banco, tiene que ver con dónde asignamos nuestros trabajadores, en qué momento del día, en qué localidad. Estos clientes nuevos que por cientos de miles comienzan su relación con el banco con una preferencia por el efectivo mayor que la que venían teniendo los clientes con más experiencia. Entre estos últimos aumentan mucho más rápido las otras formas de pago, como pago con la tarjeta de débito; hoy tenemos 600.000 uruguayos que usan su tarjeta de débito para pagar, tenemos 150.000 que utilizan el multipagos de la web para pagar facturas, etcétera. Podríamos recorrer los distintos mecanismos. Pero tenemos estos clientes que allí donde ni siquiera hay una sucursal bancaria van a nuestros corresponsales, a algún supermercado, un almacén una farmacia o Red Pagos y Abitab para hacer retiros.

Esto se complementa con inversiones propias importantes. Justo en una coyuntura en que han dado que hablar los temas de seguridad en materia de cajeros, el BROU tenía previsto y está llevando adelante –porque eso tiene que estar todo presupuestado– la expansión de su red de cajeros. Nuestros oyentes del interior o aquellos que recorren sabrán de obras importantes en muchas de nuestras sucursales, muchas en capitales departamentales pero no solamente. En Maldonado en el campus y también en la casa central, en Durazno este jueves vamos a inaugurar un local nuevo sobre la ruta 5. En fin, un conjunto de inversiones que reflejan el crecimiento y la expansión del banco y la atención a estas demandas de los clientes que completan distintas formas de acceso a efectivo y formas de pago.

En concreto, en el interior, donde encontramos indicadores más bajos del uso de la tarjeta de débito en forma de pago con respecto a la media nacional, estamos aumentando la red de cajeros al mismo tiempo que estamos siendo muy agudos en promocionar nuestros pagos digitales que […] aspectos tecnológicos, que es apasionante y en lo que típicamente se le termina echando la culpa al usuario, al cliente, que se tiene que adaptar a nuevas tecnologías. La responsabilidad es siempre en última instancia del banco.

EC —¿Qué quiere decir que el banco promociona las otras formas de pago, las que no son en efectivo? ¿Cómo lo está haciendo? ¿Qué tipo de incentivos maneja?

JP —Publicidad. Ustedes verán cada vez menos publicidad institucional del Banco República como marca, que es una marca muy poderosa, y cada vez más publicidad que va al grano de lo que el banco intenta difundir, que a veces no son productos comerciales. No es solamente “tome un crédito”, “haga un depósito”, sino cómo obtener su clave de eBROU. Hacemos publicidad y hacemos tutoriales, pequeños videítos que explican cómo obtener una clave de eBROU. Antes había que ir a una sucursal para hacer una clave, ese modelo tradicional perimido que no podía dar respuestas al crecimiento del BROU de una a seis en sucursales de lunes a viernes.

EC —Era una paradoja que avanzando hacia las formas de pago electrónico hubiera que pasar físicamente por una sucursal para conseguir esa clave.

JP —Esa clave. Con desarrollos tecnológicos que no son sencillos de implementar ni baratos hoy nuestros clientes obtienen su clave en buzoneras o cajeros sin tener que ir al banco y pueden empezar a trabajar por la web. Y así empieza todo otro capítulo, que los técnicos llaman de usabilidad, que es en realidad el desafío de hacer amigable la tecnología. Hoy tenemos un gran avance que hay que seguir apoyando y difundiendo. Hay unas versiones futuristas que dicen que el dinero en efectivo va a desaparecer. Yo no lo sé, de todas maneras nosotros seguimos ofreciendo y ampliando los puntos de extracción de efectivo.

EC —Y en materia de seguridad, usted aludió a ese punto recién, ha venido toda esta onda de explosiones de cajeros automáticos para robarlos. ¿Cómo le ha ido al BROU?

JP —Le ha ido mal, nos ha ido mejor que a otros, pero nos ha ido mal por la preocupación, por tomar medidas adicionales, y está la decisión tomada por el directorio de que esto no va a frenar nuestros planes de expansión. Tenemos más clientes, […] más inversiones, en particular en el interior, donde paradójicamente queremos impulsar más los medios de pago electrónicos, que tienen un cierto rezago relativo. Pero las inversiones son bienvenidas, en muchos casos requieren una modificación en el propio edificio, lo cual da más trabajo e implica problemas de atención en una sucursal que tiene que seguir funcionando. Una cantidad de desafíos propios de la responsabilidad de liderar una institución como esta y de nuestros funcionarios todos los días. Pero incluso en aquellas 26 localidades donde el BROU también está presente con sucursal abriendo dos o tres veces por semana estamos instalando un segundo cajero. Eso nos da tranquilidad, más allá de que sea remoto el service de mantenimiento, el tener dos unidades en forma operativa nos blinda con respecto a discontinuidades en el funcionamiento de alguna de ellas.

EC —En los cajeros que son exteriores, ¿cuánto se ha avanzado en la implementación de sistemas tipo entintado, etcétera, para evitar las explosiones y los robos?

JP —Dicen los expertos que este problema que tuvo el Uruguay en su red de cajeros tiene que ver con que aquí no se aplicaban algunas prevenciones que se tomaron en otros países hace un tiempo y entonces el delito se movía. El banco, la banca en general tomamos las precauciones de comenzar el entintado de los cajeros. Por razones de seguridad no puedo dar detalles. Muchas veces en distintas localidades nos ofrecen “le damos el local gratis para poner el cajero”, pero eso no es necesariamente la solución al problema, porque los cajeros que están fuera de una sucursal son más riesgosos, más peligrosos, además habrán visto que crecientemente las inversiones se hacen de manera que los cajeros estén abiertos 24 horas. En los cajeros que están en una sucursal la carga y recarga se hacen en forma interna, no tenemos que estar con esas medidas de seguridad, de armamento y demás que típicamente impresionan tanto y que son muy costosas. Entonces nuestros clientes van a ver la continuidad de lo que pasó en 2017, este 2018 ha aumentado la inversión y la concreción de obras en la red de cajeros y las mejoras en nuestra página web. Muchas cosas muy distintas pasando al mismo tiempo dan la pauta de que es un banco múltiple, que a veces se le presenta a los clientes como si fueran múltiples bancos. La modernización del banco pone al cliente en el centro y trata de dar respuestas al mismo tiempo, ya sean productos de captación, productos transaccionales o productos de crédito.
*
***

facal-v2-banner-en-perspectiva-net

***

Transcripción: María Lila Ltaif

¿Hay errores en esta nota? Haz click aquí

Compartir

1 Comentario - Escribir un comentario

Escribir Comentario: