Entrevista, martes 17 de abril: Richard Read

El líder sindical habló sobre los últimos datos de desempleo, desde su posición como frenteamplista «orejano».

Video de la entrevista

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EN PERSPECTIVA
Martes 17.04.2018, hora 8.18

EMILIANO COTELO (EC) —El deterioro del mercado de trabajo quedó en evidencia con el último dato de desempleo, correspondiente a febrero, que se ubicó en 9,3 % de la población económicamente activa (PEA). Se trata de un registro muy superior al 8,5 % de enero y al 8,2 % de febrero del año pasado.

¿Cómo se sale de una situación así? ¿Qué ocurre con la negociación colectiva? ¿Cómo impacta en ella este dato, cuando por otro lado se busca obtener nuevos aumentos del salario real?

De estos y otros temas vamos a conversar con Richard Read, dirigente de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB). También me va a interesar actualizar cómo vienen los centros de atención y apoyo a escolares que viene impulsando ese sindicato, que ya son tres en el interior y dos en Montevideo, uno de ellos en Casavalle.

La semana pasada se conoció el índice de desempleo de febrero: 9,3 % de la PEA. ¿Cómo le sonó, cómo reaccionó ante ese dato?

RICHARD READ (RR) —No me asombra. Porque el mercado laboral uruguayo, que siempre estuvo supeditado a la zafralidad o a los trabajos de punta, como podía ser el auge de la construcción o el ingreso de turismo en el pico de la temporada, durante dos o tres meses, fluctuaba más o menos al ritmo del flujo de esas industrias, de esos sectores.

Hoy la pérdida de puestos de trabajo es más silenciosa. La entrada de las plataformas, de la informática, lo que llaman el 4.0, la cuarta revolución –a la que todavía no se le ha metido el diente y seguimos mirando para un costado–, hace un Uruguay donde el futuro laboral no solamente va a ser cambiante, sino que es impreciso. ¿Hacia dónde apunta hoy la educación, hacia dónde apunta la formación de los jóvenes para el mercado laboral?, ¿hacia un oficio, hacia una profesión? ¿Cuál es el mercado? ¿Seguimos hablando de la industria? Hace pocos días, precongreso del PIT-CNT, salió un documento en el que se habla de la industria nacional, y habla de la industria pesada, habla del frigorífico nacional. Me parece que son consignas de hace 50 años.

EC —Por otro lado, el concepto de industria también ha ido cambiando. Hay quienes llaman industria a las tecnologías de la información.

RR —Sí; yo me refiero al tema de las viejas chimeneas.

EC —Hay quienes le llaman industria al turismo, incluso. Hay veces que no se sabe muy bien qué estamos queriendo decir con industria.

RR —Yo hablo de la industria fabricación, producción. La ubicación de Uruguay en la región nos pone en una situación desmejorada, por razones de escala Uruguay no puede competir en industria en la región. Por escala, por consumo, por población, incluso por costos paramétricos. Por lo tanto, no me asombró una desocupación de 9,3 %, me va a preocupar más quizás si los números siguen desmejorando esa realidad y cuando nos preguntemos de dónde sale todo esto y encontremos que está afectando el mercado laboral de los servicios. Ahí vamos a perder muchísimo puesto de trabajo sustituido por la tecnología. Por lo tanto un consejo de salarios, 1.200.000 personas, 500.000 con salarios todavía sumergidos y el fantasma de la estabilidad laboral por otro lado. No va a ser un año fácil.

EC —En realidad, según decía hace muy pocos días la consultora Deloitte acá en el programa, y ya lo había planteado antes, la cantidad de personas con problemas de empleo es mucho mayor. Decían que si sumamos al desempleo el subempleo, las personas que trabajan menos horas de lo que desearían, y la población “desalentada”, es decir, personas que dejaron de buscar trabajo porque no lo están encontrando, si consideramos estos tres grupos en conjunto, actualmente hay unas 320.000 personas con problemas de insuficiencia de empleo. Y si incluimos dentro de la población activa a los trabajadores “desalentados”, eso que ellos llaman tasa de insuficiencia, llega a 17,9 %.

RR —Yo tengo un matiz con lo de Deloitte. Porque enumera e identifica, con razón, un plato de la balanza; el otro plato, que hace a la quita de números, es el doble empleo y la cantidad de gente que trabaja en negro.

EC —El del doble empleo es un tema bien interesante, porque no en todo el mundo existe.

RR —Porque son puestos para dos personas pero lo ocupa una sola.

EC —No en todo el mundo existe una tendencia tan fuerte al doble empleo o al multiempleo como en Uruguay. Eso quiere decir que en realidad hay más puestos de trabajo de lo que parece.

RR —Por lo tanto, equilibra esos números; como dice el viejo dicho, ni pelado ni con dos pelucas. Pero si bien es un ejercicio que vale la pena, yo iría a que hoy el consejo de salarios se pierde, desde mi punto de vista, una oportunidad histórica.

EC —Ahí está, la pregunta de partida era cómo impacta un dato como este, que no es el único, ya el de enero venía preocupante, en esta ronda de negociación colectiva.

RR —Va a impactar según los sectores involucrados; por algo hay tres franjas en las que los sectores se van a ubicar para negociar salario. Pero primero hay que ver si el formato consejo de salarios, que entra ya prácticamente en su última etapa de este gobierno y cerraría 15 años en forma permanente, que cumplió un rol fundamental, principalmente en los primeros años, hoy se adecua a la realidad o a la demanda que tiene hoy el trabajador.

EC —¿A qué se refiere? ¿Por dónde podría estar fuera de foco ese formato?

RR —Por ejemplo, para distribuir riqueza y mejorar salario, según la correlación de fuerzas y los sectores. En primer lugar, sigue habiendo 500.000 trabajadores que tienen el mismo sueldo sumergido que tenían en el 2005. Es más, con un consumo mucho más agresivo que hace que el poder adquisitivo no sea suficiente.

En segundo lugar, pasaron 15 años y el Uruguay no se aggiornó a la demanda del mercado mundial. Nos guste o no, vivimos en una sociedad capitalista donde la competencia está arriba de la mesa. El ser más eficiente y el mejorar la productividad nos pone por lo menos en carrera para poder competir en la región. Esos temas no están, salvo excepciones; en la bebida, tanto en la empresa Salus como en FNC y en algún otro lado, hace 11 años hemos instalado la productividad y en otros lugares ni siquiera se conversa. Una reseña periodística de hace unos días demuestra que estamos en las antípodas de la necesidad de Uruguay en ese rubro. Y eso lo tenía que haber ejercitado el gobierno en los consejos de salarios tripartitos. Como esas, muchísimas cosas más.

EC —Podría ser que el instrumento estuviera desactualizado.

RR —La herramienta es válida pero creo que hay que mejorarla, mejorar la puntería, mejorar el blanco. Creo que del 2005 al 2010 apuntó bien, porque era un salario bien sumergido. Hoy necesita otro empuje.

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