Alejandro de Barbieri: ¿Qué hay detrás de la alta tasa de suicidio en Uruguay?

Los datos muestran un leve aumento con respecto al año anterior, y ponen a Uruguay casi al doble del promedio mundial

528 personas fallecieron el año pasado en siniestros de tránsito. 382 fueron asesinadas. Las dos cifras resultaron alarmantes. Pero hubo otro dato, publicado la semana pasada, que pasó algo más desapercibido a pesar de su gravedad: 710 uruguayos fallecieron por autoeliminación en 2018. Es decir, se suicidaron.

La tasa de suicidios aumentó levemente en comparación con 2017. Fue de 20,25 cada 100.000 habitantes, el doble del promedio mundial, que es de diez cada 100.000. Y la tasa llega a su pico en la tercera edad, donde trepa hasta el 36 cada 100.000. La mayoría de los casos, el 76%, fueron hombres.

Cada vez que se publican estas cifras generan la misma duda en los medios de comunicación: ¿cómo tratar el tema? ¿Hay que hablar, o es mejor no hacerlo para que no aparezcan imitadores?

Aquí En Perspectiva hemos decidido hablar. La semana pasada, Emiliano centró su editorial en el tema, con el título “Nos estamos matando demasiado”. Y esta mañana, continuamos profundizando con una entrevista con el psicólogo y escritor Alejandro de Barbieri, autor de libros como Economía y felicidad y La vida en tus manos.

***

Foto: Agustín Magallanes

***

Link relacionado
En Primera Persona: «Nos estamos matando demasiado»

Podés seguirnos en las redes sociales de Radiomundo, en Facebook, en Twitter y en Instagram
¿Hay errores en esta nota? Haz click aquí

Compartir

1 Comentario - Escribir un comentario

  1. 400 personas asesinadas, 500 muertos en accidentes de tránsito, 700 que se suicidaron; todo en un año. Nos preocupa, y está bien que nos ocupemos de esos temas. Pero mientras tanto, año a año más de 9000 seres humanos en gestación son matados (sí: matados) con el recurso de la «interrupción voluntaria del embarazo». ¿Esas muertes no nos deberían preocupar, también? Además de la terrible injusticia y crueldad que implica, son nuevas personas que se pierden para nuestra tasa de nacimientos ya de por sí extremadamente baja. Y así como hay una comisión y una línea de trabajo para prevenir suicidios, averiguando los casos en que puede darse, acompañando a las personas en ese trance y tratando de recuperar su amor por la vida, ¿no debería también contactarse a las embarazadas que están en esa actitud, tratando de ayudarlas para que no la cometan, ofreciendo estímulos para que terminen la gestación, y en todo caso, si no pueden o no quieren criarlos, facilitándoles la entrega en adopción?

    Reply

Escribir Comentario: