Intervención de Macron «llega tarde» y muestra que «está muy bien la renovación política, pero cuando las papas queman, la falta de experiencia también se paga», dice Rafael Mandressi desde París

Intervención de Macron «llega tarde» y muestra que «está muy bien la renovación política, pero cuando las papas queman, la falta de experiencia también se paga», dice Rafael Mandressi desde París

La capital francesa vivió su cuarto fin de semana de protestas, lideradas por el movimiento de los «chalecos amarillos», y la baja popularidad del presidente se acentúa

El presidente francés Emmanuel Macron se reunía este lunes con actores sociales y responsables políticos, antes de dirigir por la noche un mensaje a la nación para buscar una salida a la crisis de los «chalecos amarillos» que pone contra las cuerdas al ejecutivo.

«En este grave momento que vive la Nación», el presidente Macron va a consultar «al conjunto de las fuerzas políticas y sociales, para escuchar sus voces, sus propuestas y movilizarlas para actuar», según informó el palacio presidencial del Elíseo.

Macron va a presentar «medidas concretas e inmediatas», afirmó la ministra de Trabajo.

El jefe de Estado francés, que casi no ha dicho palabra desde las violentas manifestaciones del 1º de diciembre y los inauditos enfrentamientos bajo el Arco de Triunfo en París, hablará a las 20 horas de Francia.

Su intervención es considerada decisiva, 48 horas después de la cuarta jornada de protestas de los «chalecos amarillos», este movimiento de personas sublevadas contra la política fiscal y social del gobierno.

Macron, muy impopular, e insultado en las manifestaciones donde se pide su dimisión, necesita una vía de salida para apaciguar la cólera que ha ganado a parte del país desde hace más de tres semanas.

Para profundizar en este tema, En Perspectiva se contactó con Rafael Mandressi, colaborador en París.

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1 Comentario - Escribir un comentario

  1. Gustavo Calvo

    Ya desde antes de su asunción, hice notar que era «un gerente para Merkel » , como termino siendo. También se alerto sobre su distancia de la política y el argumento era que estaba formado en la mejor escuela de negocios de Francia y alli se educaba a los lideres del futuro. En realidad , alli se forman los funcionarios o ejecutivos del futuro, no los lideres (que no es lo mismo).
    Y se vio en el terreno. A la hora de los bifes, la estructurada cabeza no pudo encontrar los caminos intermedios hijos de la negociación y el convencimiento.
    Se enfrento con Trump para marcar la distancia entre ambos.
    Uno, moderno y con discurso de corrección política, con lógica impermeable a favor de la inclusión, las políticas identitarias, el compromiso medioambiental y un estado de bienestar.El gobierno sujeto a consensos supranacionales y una cultura ‘socialista» de solidaridad universal.
    El otro, un matón que no entendía nada, fruto del voto de minorías blancas resentidas, atadas al pasado y desentendido de políticas sociales, se entrega al juego de los intereses empresariales y a la insensibilidad por los inmigrantes, las minorías y el nuevo orden mundial.
    La realidad es porfiada. Francia se hunde socialmente y tiene problemas economicos serios. Macron es mas que impopular, es tildado de inoperante y se le acusa de no tener idea de como salir de esta situación cuando no puede apelar a su discurso pre-armado. Eso es peligroso. Los franceses creen necesitar mas un presidente capaz que uno politicamente correcto. La incompetencia es mas peligrosa que los malos modales.
    En 18 meses, Merkel ya no estará. Alemania esta engendrando sus «chalecos» propios en la antigua Alemania Oriental.
    Quien atenderá el teléfono al «Manu, el Mozart de los Negocios» ?

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