Ope Pasquet: Colorados impulsan a Robert Silva como vice porque es “ideal” para llevar adelante “la reforma vareliana del s. XXI”; “parece claro“ que está habilitado para el cargo

El diputado colorado, que encabezó la lista más votada de Ernesto Talvi en las elecciones internas, le restó importancia a la polémica sobre la habilitación constitucional de Silva; afirmó que «no es ningún drama, una controversia jurídica» que se atenderá con una consulta a la Corte Electoral

El profesor Robert Silva aceptó ayer ser compañero de fórmula del economista Ernesto Talvi. Ambos se presentaron en público por primera vez, en una conferencia de prensa que tuvo lugar en la sede del sector Ciudadanos.

Allí Talvi dijo que el ex consejero de la ANEP es un candidato a vicepresidente “de lujo”:

Una personalidad única porque salió a competir y a desafiar por uno de los lugares en representación de los docentes en el Codicen a los sindicatos, y les compitió y les ganó. Es bastante inusual que un trabajador de a pie le pueda ganar a los todopoderosos sindicatos de la educación. Creo que va a ser un gran vicepresidente, un gran articulador entre el Ejecutivo y el Legislativo. Y va a ser el encargado en el Poder legislativo de que la reforma educativa vea la luz.

La presentación formal de la fórmula quedó, sin embargo, envuelta en controversia. Desde la noche del domingo, cuando Talvi informó sobre la designación del profesor Silva quedó abierto el debate sobre si el docente puede o no ser candidato a vicepresidente, ya que la Constitución establece que los directores de entes autónomos deben renunciar un año antes de la elección si quieren ser candidatos a legisladores.

El diputado del Frente Amplio Alfredo Asti dijo que analiza denunciar a Silva ya que participó de una reunión política con Talvi, Julio María Sanguinetti, y José Amorín Batlle mientras desempeñaba funciones como consejero de la ANEP, algo también prohibido por la Constitución.

¿Cómo sigue está polémica? En Perspectiva lo habló esta mañana con el diputado Ope Pasquet, que encabezó la lista más votada de Talvi en las internas.

Ayer Talvi dijo tener la certeza de que Silva está habilitado pero anunció que, de todos modos, consultará a la Corte Electoral para que se pronuncie. Hay dos bibliotecas en esta cuestión, que giran en torno a la calidad del vicepresidente como legislador: por un lado, hay quienes consideran que como tiene voz y voto en el Parlamento, es un legislador más. Por el otro, están quienes entienden que el cargo de vicepresidente entra en una categoría aparte.

Sobre esto hay un antecedente reciente. Cuando Raúl Sendic renunció a su cargo, en 2017, el FA planteó pagarle un subsidio, algo inconstitucional para los legisladores que renuncian. Así que se pasó a la cuestión de si el vicepresidente debe considerarse o no como legislador.

Respecto de la posición del senador Amorín, que en la discusión del caso Sendic dijo que “no cabe duda que el vicepresidente es legislador”, Pasquet respondía en estos términos:

Yo no comparto el criterio del senador Amorín, con todo respeto lo digo. Pero vale la pena detenerse en eso, porque explica, me parece a mí, el equívoco. Él le dice a Topolansky «usted participa del debate, vota», etc. El criterio subyacente sería el siguiente: quien participa de algún modo en la función legislativa, es legislador. Eso no es así, porque también el Poder Ejecutivo partición legislativa, tiene iniciativa en materia legal. En algunos casos tiene iniciativa privativa, es decir que solo el Poder Ejecutivo puede presentar proyectos de ley en determinadas materias. Y los ministros y subsecretarios que han sido debidamente autorizados por los ministros pueden participar del debate en las cámaras. No cuando los llaman, cuando los interpelan, sino espontáneamente: se les ocurre ir a la cámara, sentarse y pedir la palabra, y lo pueden hacer. Entonces participar en la función legislativa no es lo mismo que ser legislador.

Consultado sobre la elección del profesor Robert Silva como vicepresidente, sabiendo de antemano que era discutible desde un punto de vista constitucional su elección, esto decía Pasquet:

-No es un candidato cualquiera, simplemente para llenar un requisito. Es un excelente candidato al que le asignamos un papel realmente muy importante en lo que esperamos que sea el cumplimiento de nuestro principal objetivo y compromiso, que es hacer, como dice Talvi, la reforma vareliana del siglo XXI. Nosotros estamos comprometidos con eso, estamos resueltos a comprometer todo nuestro esfuerzo en eso, y nos parece que la persona ideal para estar presidiendo la Asamblea General y encabezar todo el esfuerzo es Robert Silva. Vale la pena la polémica, no es ningún drama, es una controversia jurídica. La vamos a someter al órgano competente para resolverla, que es la Corte, y estaremos a lo que la Corte resuelva.

-Otra posibilidad era anunciarlo como ministro de Educación y Cultura de un gobierno encabezado por Ernesto Talvi, o presidente de la ANEP. En cuyo caso no se habría tenido que enfrentar todas estas discusiones.

-Bueno, sí, pero el mayor realce a la figura de Silva y a ese compromiso que asumimos nosotros con la reforma educativa se logra si lo incluimos en la fórmula presidencial, le damos esa importancia capital al tema. Por eso nos comprometemos con él.

-¿No se paga un costo político por toda esta discusión?

-De repente sí hay gente que se disgusta, pero no entendería el fundamento. Estamos planteando abiertamente nuestra posición, nuestros fundamentos, no es que vamos seguir adelante generando hechos políticos que obligan a la Corte o que generan presión de algún tipo. Lo primero que vamos a hacer es consultar a la Corte. Entonces me parece que es una forma de proceder limpia, correcta, de buena fe. Entonces, ¿cuál es el problema?

Sobre la denuncia de Asti, Pasquet respondió:

Me parece que es claramente una chicana política que no tiene fundamento ni sustento. Robert explicó bien cómo fue la cosa, él presentó su renuncia con fecha a 5 de julio, lo invitaron a una reunión donde iba a estar con los principales dirigentes colorados, allí le hicieron la propuesta que halaga a cualquiera y él tuvo la delicadeza de decir «no les puedo dar una contestación definitiva, formal, ahora, porque primero tengo que renunciar al Codicen», en el entendido de que tenían que aceptarle la renuncia que ya había presentado. Actuó con total limpieza y buena fe, esto es buscar con lupa alguna irregularidad para armar lío y llamar la atención. No tiene ningún asidero ni sustento.

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Foto: Twitter de Ernesto Talvi

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1 Comentario - Escribir un comentario

  1. Otro que yerra en los cometidos que tiene el vicepresidente. Robert Silva puede ser un buen candidato para la fórmula, más allá de si la Constitución lo habilita o no para el cargo, pero en caso de que resulte electo, su actividad como tal no tiene nada que ver con la conducción de la enseñanza, donde sí podría ser una excelente figura a considerar. Me extraña que Pasquet use ese argumento para promoverlo.

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