Sobre la muerte por hipotermia de un hombre en situación de calle

Un hombre de 31 años en situación de calle falleció el miércoles de madrugada habiendo concurrido horas antes a un refugio del Mides, donde en plena noche de temporal se le negó la entrada porque estaba completo el lugar. Esta persona insistió en que se lo dejara entrar, lo que derivó en un incidente que requirió la intervención de la Policía.

Los efectivos lo llevaron detenido y la fiscal Brenda Puppo lo dejó en libertad antes de la medianoche. Luego, el hombre se dirigió a la esquina de Paysandú y Yí, donde se acostó y terminó falleciendo por hipotermia.

Estos son solo algunos de los mensajes que nos llegaron sobre el tema.


Conmovido ante la muerte de una persona de tan solo 31 años. No entiendo que no exista un poco de sentido común. Luego del hecho todos se sintieron solidarios con el dolor de una muerte evitable. Me pregunto: ¿después que la fiscal dio la orden de dejar en libertad a la persona detenida, ¿no había nadie de responsabilidad y con sentido común para decir que la persona una vez fuera de la comisaría iba a pasar la noche a la intemperie? Y qué noche… Aquí debería aparecer una actitud ejemplarizante de las autoridades y sancionar al responsable de turno… Alguien tiene que decir: basta de burrocracia. Todos se pasan la responsabilidad diciendo “A mí no me corresponde” ¿Esto le corresponde a…? ¿A quién? Me pregunto… ¿a quién?

Ricardo


Se puede decir que hubo omisión de asistencia y no me refiero a la figura legal, lo que sí hubo, fue infraternidad

Juan


¡Que contradicción! Cuidamos, protegemos y curamos a turistas de un crucero, a los tripulantes los llevamos a hoteles, los alimentamos y mimamos. Todo está muy bien. ¡Pero dejamos morir a un uruguayo de hambre y frío!

María Victoria


Sin duda falta de «actitud humana».

Entre otros, la fiscal se lavó las manos.

Fui 36 años funcionaria pública. Siempre me involucre.

Margarita de Rivera


La verdad no se entiende, las camas preparadas para la ola de Covid en Palacio Peñarol y demás… ¿No pueden ocuparse o no están?

No puedo creer aún que hayan dejado morir a una persona. Adhiero a la deshumanización.

Silvina


Buen día, más que infraternidad es inhumanidad. Se debe investigar y expulsar a los responsables aunque esto no le devuelva la vida al muchacho. Muy doloroso, un abrazo

Diego


Mientras el Hombre sea menos importante que la “Economía» esto no va a cambiar.

Andrés


¡Coincido! Están haciendo gala de inhumanidad. ¡Mides, Policía y Fiscalía! Y no se arregla con un tuit del presidente lamentando el hecho. Todos somos responsables. ¡Vergüenza!

Susana


A propósito de la burocracia en los sistemas estatales destinados a la ayuda a las personas carenciadas, aconsejo ver «Yo, Daniel Blake». El mismo problema en UK.

Juan


Nuestro mayor pecado es creernos macanudos.

La soberbia electorera que ve vencimiento de café, la burocracia perversa enquistada, indiferente.

Muy triste todo, ante esta muerte previsible, evitable, infame.

Nacho


El Ministro Bartol, cuando la primera muerte por hipotermia, estaba más preocupado por el café vencido que tenía que tomar, ahora y a pesar del autobombo, “no tiene lugar”, coincide con la Infraternidad ya nombrada. No parece un fracaso de la gestión, parece más bien incapacidad de llevarla adelante por falta de humanidad.

Jorge


Ante el caso del hombre fallecido a la intemperie hay múltiples responsables, fundamentalmente por desidia y falta de humanidad e involucramiento (empatía) de varios funcionarios públicos. Empezando por los responsables del refugio, hasta el Fiscal que ordenó liberar al detenido al filo de una medianoche gélida, pasando por oficiales y subalternos de la Policía. Nadie se preocupó en conseguirle refugio al desvalido. Hay que llamar a responsabilidad a todos los involucrados.

Osvaldo


Es un horror lo que pasó. Y no se puede dejar de señalar que las autoridades actuales del MIDES parecen más preocupadas y encandiladas por aparecer en los medios y «desenmascarar los delitos e inoperancia» de la anterior administración.

Me indigna.

¡Prioridades, sr Bartol!

Martin


La infraternidad es de todos. Cristianos, judíos, ciudadanos. Cuando los vemos, queremos que los saquen.

A lo máximo aportamos para alguna olla. Todos somos responsables: los burócratas, el gobierno y el Estado.

Los ciudadanos por no querer verlos.

Inés


No mata el gobierno blanco, ni los colorados, mucho menos los frenteamplistas. Matás vos que todos los días salís, te cruzas a personas en situación de calle y miras para el otro lado porque “no es tu responsabilidad”.

Matás vos cuando tenés el ropero desbordando de ropa que no usás y no sos capaz de donar un buzo.

Matás vos que tirás toda la comida del día anterior antes de pensar que alguien, en algún lugar, está deseando comer algo.

No mata el frío, ni el Mides, ni Lacalle Pou, no mata Tabaré Vázquez y no es culpa de izquierda o de derecha.

Mata la falta de empatía, la falta de valores, el desinterés y sobre todo la discriminación para con los más débiles y olvidados de la sociedad. Para reflexionar.


Esos que mueren de frío en la noche son los mismos que evitamos ver durante el día, no seamos hipócritas….

Gonzalo


Gustavo NO MURIÓ de frío

Murió de burrocracia, desidia, falta total de humanidad de empatía, esa que demostramos con algún animal desvalido…

No lo mató el frío, el último eslabón que lo relacionó con el Estado dura cuando la fiscal lo liberó… ¿Por qué no lo dejaron en la comisaría hasta la mañana siguiente?

Fernando


Hola buen día «Yo, Daniel Blake» no es documental, es una ficción de Ken Loach sobre clase trabajadora y sus dificultades con el sistema. Típica temática de este director.

Marta


Hace dos o tres inviernos llamé al Mides porque había varias personas «acampando» en la entrada de la casa de al lado, con un frío muy intenso. Me dijeron que llamara a la policía. La policía me dijo que llamara al Mides. Volví a llamar y tuve una extensa charla con quien atendió. Nadie hizo nada. Y estábamos en plena campaña para que se avisara al Mides si había gente en situación de calle.

Es indignante lo que sucedió con el muchacho que murió de frío. ¡Que no vuelva a pasar!

Mariana


Comparto lo dicho por muchos oyentes, pero pregunto… ¿no pasó nadie por esa esquina entre las 0 horas y las 6 de la mañana?

La respuesta estatal impresentable, la actitud social nos interpela A TODOS. También a mí.

Luis


La situación del hombre al que no le dieron ingreso a un «refugio» del Mides, me recuerda aquel tragicómico film corto de Chaplin, en el que Carlitos, ante la nevada londinense que comienza, hace todo lo posible para que la Policía lo meta en un calabozo para poder pasar la noche. Pero, aquí, en Montevideo, lo largan a la calle a las 23 hs de la Comisaría, en plena alerta naranja. ¡Todo un gesto de humanidad!

Jorge Luis


Coincido con el oyente. La displicencia del burócrata, la deshumanización de la función, el alejamiento de la razón de ser del funcionario público, sea fiscal, policía o del Mides se hace evidente en un caso como este
Nadie muere por frío…. se muere por falta de abrigo

Gustavo


La responsabilidad por la muerte de un joven en situación de calle es ante todo política. Esto no se resuelve solamente cortando el hilo por la parte más delgada. Años atrás una ministra tuvo la decencia de presentar renuncia a su cargo ante un caso similar. No sé si las nuevas autoridades procederán de la misma manera. Lo que sí es cierto es la falacia de que estaban preparados para gobernar, al menos ante situaciones como la que lamentablemente estamos viendo mientras el Sr Presidente de la República se va a hacer olas para desestresarse.

Ana


Emiliano, todo depende de hasta donde se otorga libertad de criterio al funcionario. Conozco gente que pagó muy caro salirse del reglamento. En cuanto al cinismo de Couto, que hace política barata con la tragedia, no merece el menor comentario y es una muestra bien representativa de la degradación de este nuevo Frente Amplio.

Ignacio


El refugio cumplió con su protocolo como debe ser. El refugio de contingencia es el problema.

La policía hizo su trabajo y la jueza también.

No puede dejarse la decisión a la solidaridad de un funcionario. ¿Qué pasó con ese refugio de contingencia?
Y agrego, es una nueva ineficacia de un estado gordo. Hay miles.

Pablo


En el Mides hay una cierta lógica enfocada en la eficiencia en la gestión -que es importante-, pero dejan por el camino lo más importante: la eficacia, que hace a la razón de ser.

Hay responsabilidad política y de gestión, que sigue costando vidas de ciudadanos.

Basta de discursos tribuneros, y vayamos a lo que importa.

Jorge, de Atahualpa


Lo que pasó con el muchacho que murió de hipotermia es la burocracia en su máximo esplendor. Cada cual cumple con su protocolo sin aplicar el sentido común. Los del refugio no lo dejan entrar porque está lleno, llaman a la policía porque se puso violento, la policía lo lleva y llama a la fiscal, la fiscal dice que lo suelten porque no cometió ningún delito. Cada uno cumplió con su protocolo, pero nadie aplicó el sentido común.

Felipe


Ahora murió este muchacho, por el rechazo en el refugio. ¿Pero no será que este es un método habitual y que no nos enteramos porque no mueren los rechazados diarios?

Armando


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