Una obra a punto de ser destruida: Centro Tiburcio Cachón

Sí, una obra que se inició en mayo de 1962: que creció, se fortaleció mostrando su apego a la filosofía, conceptos, alcances y protocolos internacionales de la rehabilitación, en los primeros años para las personas ciegas y luego también para aquellas con baja visión, fue la primera en abrir sus puertas en Sudamérica y que a lo largo de su trayectoria alcanzó el reconocimiento internacional, siendo designada por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo «Centro Piloto para la capacitación de Rehabilitadores»; la que recibió a decenas de personas ciegas de otros países que llegaron buscando su independencia personal; la misma que a diciembre de 2005, atendía en rehabilitación a 52 participantes, 40 en la institución y 12 en domicilio, más 54 en programas complementarios de apoyo a los estudiantes integrados, de computación y tiflotecnología, de labor terapia para adultos mayores, cobertura con programas, fruto de una consolidación lograda a lo largo de 43 años.

Pues bien, esta obra hoy en el 2020 está paralizada luego de vivir un proceso de deterioro total a lo largo de los últimos 15 años, prohibiéndole a un sector de la población, a las personas jóvenes y adultas que pierden el sentido de la vista, que puedan tener la chance de rehabilitarse, de volver a ser seres activos y productivos.

La insensibilidad del gobierno pasado con un inadmisible traslado a Camino Maldonado y Libia y con una importante reducción de los cupos de atención; esa misma insensibilidad se está reiterando ahora con el nuevo gobierno, todos ellos tomando decisiones por fuera de los criterios técnicos imprescindibles para entregar una adecuada rehabilitación que responda a los protocolos y necesidades propias de las personas con discapacidad visual.

Se le reclama a los señores gobernantes de hoy, que la rehabilitación vuelva a su casa original de la calle Quesada 3666, para su uso exclusivo y que se deje de querer economizar “juntando” discapacidades totalmente incompatibles, la reducción de gastos no debiera estar afectando a los grupos humanos más vulnerables por la dolorosa situación de pérdida que están viviendo.

Que se deje de inventar el concepto de inclusión para adentro, de querer “incluir” entre las personas con discapacidad, recordarles de la existencia de una Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU 2006, ratificada por Uruguay, que nada expresa sobre ese invento uruguayo.

Aguardamos expectantes que alguna autoridad del gobierno frene los atropellos de quienes escudados en el Poder del Cargo, arremeten con decisiones irresponsables.

Que se frene la soberbia de imponer por la fuerza del Poder, y se recupere la capacidad de decidir por razones técnicas y profesionales, será el único camino que salvaguardará los derechos de las personas con discapacidad visual necesitadas de tener una rehabilitación digna, apropiada en su espacio físico propio exclusivo y accesible.

No debe temblar la voz para decir: Frenemos el atropello contra el Centro de rehabilitación para Personas Ciegas y con Baja Visión “Tiburcio Cachón”, una dependencia del Ministerio de Desarrollo Social, bajo la dirección del Pronadis, responsables directos de la situación planteada.

Prof. Ángel Aguirre Patrone

Consejero en Rehabilitación de Personas Ciegas


¿Cómo te comunicás con En Perspectiva?

Por Whatsapp: 091 525 252
Por correo electrónico: enperspectiva@enperspectiva.net

Las opiniones recibidas podrán ser editadas por extensión y claridad.


¿Hay errores en esta nota? Haz click aquí

Compartir

4 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Recuerdo que, en el gobierno pasado, fue la diputada Gloria Rodríguez (hoy senadora) quien denunció esta situación, y desde el gobierno la acusaron de «hacer demagogia». Esperemos que en este nuevo gobierno tengan en cuenta sus reclamos.

    Reply
  2. Y usted qué propone?
    Han recuperado el espacio pero no les importa qué pasa con los jóvenes que sin ninguna culpa hoy tienen asignado ese lugar.
    Allí desde el año pasado funciona ( apenas en algunos espacios) un centro para jóvenes con diversas discapacidades.
    Ha pensado alguna solución para ellos?
    La verdad muy triste ver enfrentadas discapacidades contra discapacidades.
    Y que no pueden convivir juntos es un gran disparate!!!
    Conviven, se aceptan, son felices…
    Que ud no quiera compartir el espacio es otra cosa…es egoísmo …es insensiblilidad.
    Muy lejos de los objetivos de quienes con mucho orgullo creamos el centro 387 para y por nuestros hijos.
    Ya tienen su casa por suerte…ojalá sepan ejercer ciudadanía desde la aceptación y el respeto a los otros que nada tienen que ver con sus conflictos políticos con la gestión anterior.
    Saludos

    Reply
  3. Sr. Aguerre, Sr. Prof? Esta desactualizado, sobre inclusión, y sus últimas manifestaciones.
    Es triste q un docente entonces hable de excluir, de enfrentar discapacidad contra discapacidad. Esto es una cuestión de derechos, y derechos humanos. Infórmese x favor. Usted tiene hijos con discapacidad? Yo si.

    Reply
  4. El cachón ya se les ha devuelto como se prometió.
    El problema es que no se quiere convivir con un grupo de jóvenes que tienen su centro allí desde el año pasado.
    La pluridiscapacidad no es un invento uruguayo señor.
    Es un realidad de muchos que no son exclusivamente ciegos como ud. Propone.
    Aprender a convivir con otros le aseguro que es muy afortunado y positivo.
    Además ni hablemos del enorme predio que tiene la casa con entradas separadas y muchísimos salones que para nada los obliga a convivir si ustedes así no lo quieren.
    Recuperar el espacio proponiendo echar a otros que ninguna culpa tienen de las decisiones políticas es insensible!!! Eso sí es insensible.

    Reply

Escribir Comentario: