Cuentos con librerías y bibliotecas: Los ganadores del mes de noviembre para leer y escuchar

<em>Cuentos con librerías y bibliotecas</em>: Los ganadores del mes de noviembre para leer y escuchar

Viernes 6 de diciembre

La Mesa de los Viernes dio a conocer los ganadores de la cuarta convocatoria al Concurso de Cuentos de En Perspectiva de 2019. En esta oportunidad, la consigna fue escribir “Cuentos con librerías y bibliotecas”. El honorable jurado encargado de evaluar los trabajos presentados estuvo integrado por Juan Grompone, Alcides Abella, Gonzalo Pérez del Castillo, Ana Ribeiro y el equipo del programa Oír con los ojos.

Los cuentos ganadores serán premiados con una prenda uruguaya de lana fina de Don Baez, cinco libros de la Colección Lectores de Ediciones de la Banda Oriental, vinos finos de bodegas Giménez Méndez, productos de cosmética natural de Matías González y un set de productos de Café Jurado.

A continuación, los cuentos preferidos de los miembros del jurado.

Cuento elegido por: Ana Ribeiro
Título: Mamá
Autor: Carlos Pantaleón
Seudónimo: Teo

Nunca me gustaron las bibliotecas.

Mi madre desapareció en una de ellas, una inmensa que apenas recuerdo. Nunca supe si se perdió en el laberinto oscuro de sus miles de estantes y pasillos o, como yo realmente sospeché siempre, la raptaron los libros seducidos por su belleza.

Lo cierto es que todas las noches la voy a buscar sabiendo que no la encontraré jamás. Y allí me quedo, leyendo los libros gastados por mis manos de tanto buscarla. Tal vez la encuentre un día y la vuelva a abrazar. ¡Tengo tantas ganas de volver a verla! Entonces le diré como le digo desde entonces: “Soy la continuación de tu vida. Soy el humo de tu té de la mañana. Soy tu mirada clara puesta en el vacío. Soy tu ventana que te mira. Soy los libros que tú leías. Soy tu despedida”.

***

Cuento elegido por: Alcides Abella
Título: Un camino
Autor: Alejandro Di Candia
Seudónimo: Antonios

-¿No pagás peaje? -dijo cuando se levantó la barrera y el auto pasó sin detenerse.

-No. En mi país, a los que abren una biblioteca pública los exoneran de los peajes de todas las carreteras -inventé.

-¿En serio? No sabía que…

-Teníamos tantos libros que armamos una biblioteca para el barrio -la interrumpí entusiasmado con el cuento que me brotaba espontáneamente-. Van decenas de niños por semana. Es una locura. Esto empezó hace un mes y medio y ya hay 1815 bibliotecas nuevas en todo el país. La gente lee, conversa sobre libros, intercambia lecturas, ¡es increíble! Hay sonrisas por todos lados. Y así seguí fantaseando un largo rato.

Al llegar a destino el mundo ya era mejor.

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Cuento elegido por: Gonzalo Pérez del Castillo
Título: El baile de los cuentos
Autor: Carlos Pantaleón
Seudónimo: Ánfora

Aquella tarde, todos los libros escucharon la noticia: por la mañana, los niños del pueblo visitarían la antigua librería.

Esa noche, plenos de alborozo, saltaron de los estantes y comenzaron a bailar con gran algarabía. El Gato con Botas bailó con Blancanieves, de quien estaba perdidamente enamorado, Cenicienta se ruborizó cuando El Principito la miró a los ojos y le tendió su mano, y Pinocho tuvo que bailar solo para no pinchar a Sirenita con su nariz tan larga. Tanto se sacudieron en el baile que perdieron todas sus palabras hasta que quedaron en blanco. Sorprendidos al verse así, corrieron a los estantes asustados. Las palabras trataron de seguirlos, pero en el apuro confundieron el camino y se ocultaron en los libros más cercanos.

Al otro día, todos los niños del pueblo leyeron fascinados las historias de La Cenicienta con Botas, Blancanieves y Los tres Cerditos, El Gato de Sirenita, entre muchos otros cuentos que el viejo librero confundido no lograba reconocer.

Cuento elegido por: Fernando Medina y Lucía Campanella
Título: Sin título
Autor: Velarde González Irigoin
Seudónimo: Pimentón

—El Necronomicón —dije con reparos al encargado que tomaba mis datos. Era tanto el tiempo que llevaba empeñado en esa búsqueda que sabía lo que iba a suceder.

El hombre dejó de escribir y, mirándome por encima de los lentes, comentó: «¿Está seguro?». No por esperada dejó de molestarme la sonrisa maliciosa del sujeto cuando le confirmé que ese era el libro que buscaba.

—Columna 24-8, fila 1899 —dijo, al tiempo que me indicaba el camino. Al alejarme oí que me advertía: «Tenga cuidado amigo: nunca hay nadie por ahí».

Me adentré en aquel laberinto de estanterías, tan altas que se perdían en la penumbra, cuando una extraña sensación se apoderó de mí, una rara angustia que solo el miedo puede provocar. Algo ominoso parecía insinuarse en aquel sitio. Distraído en estos extravagantes pensamientos no percibí la figura que, de la nada, venía decididamente a mi encuentro.

—Es aquí, joven. Yo también lo estoy buscando. —dijo el extraño, adivinando mis intenciones—. Este es el sitio. Tengo la sensación física de su presencia, pero cuanto más me acerco, más parece alejarse. Pero no desespere; continúe con su empeño. A mí ya me lleva toda la vida —dijo mientras se alejaba moviendo su bastón blanco.

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Cuento elegido por: Juan Grompone
Título: Encuentro
Autor: Mario Iturburu Gutiérrez
Seudónimo: Tonia

Nos cruzamos en 18, frente a la Biblioteca Nacional.

El saludo fue frío, formal.

Nos preguntamos cursilerías aparentando no sentir emoción.

Al separarnos con un beso en la mejilla, ambos sabíamos, la frustración del otro, de no haber podido dar vuelta la página y ganarle al pasado.

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Cuentos ganadores

Tercer premio

Título: El libro mágico
Autor: Lilián Ocampo
Seudónimo: Franca

Aún recuerdo el aroma a menta, ruda, orégano y el sonido del reloj, más lento que en estos tiempos, pero lo que más echo de menos es la voz de la abuela cuando me leía su libro mágico, señalando con el dedo las palabras. Era el único que tenía.

“¿Sobre qué quieres que te lea hoy?”, preguntaba. Y yo le pedía de animales, piratas, fantasmas, porque sabía que en ese pequeño libro cabían montones de historias.

Mi abuela falleció siendo yo aún un niño. Cuando regresé a su casa busqué el libro mágico, y al abrirlo sólo encontré hojas en blanco. “La abuela se llevó los cuentos que me leía”, dije con pena. “No”, dijo mi madre. “Es imposible, porque la abuela no sabía leer”.

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Segundo premio

Título: Aventuras
Autor: Julio César Pellegrini
Seudónimo: Morgan

Todos los días se sumergía en aquel mundo de anaqueles y pasadizos repletos de libros.

Le gustaba la soledad de aquel laberinto silencioso mientras sostenía entre sus manos amores, pasiones y aventuras atrapadas sin remedio en negro sobre blanco indefinidamente.

Sentía en su cuerpo las sensaciones del pirata caminando sobre la cubierta de madera renegrida, con su cabeza coronada de velas flameando al viento. El sol en su cara, el viento despeinando su pelo renegrido, el agua color plata, hendida en dos por la proa de su esquife, la opresión conocida del parche sobre su ojo yermo. Y luego, el dolor ante ese amor no correspondido que apretaba el pecho y nublaba los sentidos.

Más tarde, quizás, la batalla sin cuartel, el sable goteando sangres paganas, el castillo humeante sobre el sol poniente. Y sólo el timbre de las dieciocho le anunció el fin de sus desvelos.

Entonces, y solo entonces, enfiló su silla de ruedas hacia la rampa de salida.

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Primer premio

Título: Herencia desconocida
Autor: Alicia Presto
Seudónimo: Guazuvirá

Asim no podía permitir que el incendio de la Biblioteca de Alejandría arrasara con la historia de la humanidad.

Se lanzó a las llamas, logró retirar cinco rollos y así evitó que el fuego los consumiera. Caminó dos kilómetros con el cuerpo quemado y, en la cueva que tan bien conocía, escondió los papiros en una vasija. Se alejó despacio, pero las heridas le habían provocado una infección y cayó sobre la arena del desierto.

En la Bibliotheca Alexandrina, inaugurada en el 2002, Jahi custodia cinco rollos encontrados treinta años atrás por un arqueólogo francés. Los expertos aseguran que los papiros pertenecían a la antigua biblioteca. El guardia daría su vida si alguien se atreviera a destruirlos o robarlos. Lo que Jahi ignora es que uno de sus antepasados fue el sabio Asim.

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Premio de los oyentes

Título: El libro mágico
Autor: Lilián Ocampo
Seudónimo: Franca

Aún recuerdo el aroma a menta, ruda, orégano y el sonido del reloj, más lento que en estos tiempos, pero lo que más echo de menos es la voz de la abuela cuando me leía su libro mágico, señalando con el dedo las palabras. Era el único que tenía.

“¿Sobre qué quieres que te lea hoy?”, preguntaba. Y yo le pedía de animales, piratas, fantasmas, porque sabía que en ese pequeño libro cabían montones de historias.

Mi abuela falleció siendo yo aún un niño. Cuando regresé a su casa busqué el libro mágico, y al abrirlo sólo encontré hojas en blanco. “La abuela se llevó los cuentos que me leía”, dije con pena. “No”, dijo mi madre. “Es imposible, porque la abuela no sabía leer”.

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Locución: Rafael Mandressi, Rosario Castellanos, Bruno Carballo
Producción versión audio de los cuentos: Rodrigo Abelenda, Fernando Medina
Guión: Rodrigo Abelenda
Puesta al aire: Bruno Carballo

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Mesa relacionada
La Mesa de los Viernes: Cuentos con librerías y bibliotecas: Ganadores del Concurso de En Perspectiva

Enlaces relacionados
Entrega de premios a los ganadores de los Cuentos con librerías y bibliotecas

Concurso de Cuentos de En Perspectiva, llamados anteriores

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Foto: Jacob Lawrence, The Library, 1960, tempera on fiberboard, Smithsonian American Art Museum, Gift of S.C. Johnson & Son, Inc., 1969.47.24

 

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