La elección de horas docentes y la república

Por Emiliano Cotelo ///

En estos días la educación pública volvió al tapete.

El lunes pasado el Consejo de Educación Secundaria (CES) confirmó que la próxima elección de horas docentes será nuevamente sólo por un año, como reclamaba el sindicato Fenapes (Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria). Quedó por el camino, así, el tercer intento de estas autoridades por pasar a una elección de horas que valiera por dos años.

Una reforma mínima que todos consideran muy necesaria se frustró una vez más.

Lo único positivo es que, a diferencia de lo anunciado la semana pasada por la directora General, Celsa Puente, que daba el tema por cerrado para este período de gobierno, el CES decidió que retomará las conversaciones en un nuevo intento por introducir ese cambio en el futuro.

Pequeña historia

Aquí, En Perspectiva, fuimos informándoles cómo ocurrieron los hechos.

A mediados de agosto el CES hizo una propuesta de reforma piloto del sistema de elección de horas con vigencia dos años. El sábado 19 FENAPES la rechazó y, al enterarse, la profesora Celsa Puente reaccionó declarando a la prensa que sacaba el asunto de la agenda por este período.

Ese gesto de la directora general resultó polémico y desconcertante para muchos. Una primera reacción que se escuchó fue: “¿Cómo es eso? ¿El CES se da por vencido frente al gremio?” Algo de eso había. Pero la profesora Puente lo planteó en otros términos. Palabra más, palabra menos, dijo: “Aparentemente yo estoy fallando. No logro entender cómo no es posible un acuerdo, cuando hablamos de un cambio que favorece la estabilidad laboral del docente y la consolidación de la comunidad educativa en cada liceo, un cambio que los propios profesores han demandado tradicionalmente.”

Otra curiosidad: la profesora Puente hablaba en primera persona. No había todavía una decisión formal del CES. ¿Estaba pidiendo ayuda? Puede ser. Lo cierto es que logró provocar un debate.

Debate abierto

Se pronunciaron varios parlamentarios de distintos partidos políticos. Incluso la diputada Graciela Bianchi, del sector Todos del Partido Nacional, citó al Codicen y al CES a comisión de Educación de la Cámara Baja.

Pero además el sociólogo Fernando Filgueira salió a la cancha firmando un comunicado como director ejecutivo de la fundación EdUy21 en el que alertaba sobre esta situación y llamaba al Codicen y al sistema político a apoyar a las autoridades que intentan llevar adelante cambios.

Esa movida no pasó desapercibida. EdUy21 no había hecho este tipo de apariciones hasta ahora; no se había involucrado en una discusión pública puntual; y fue todo un dato que se expresara a través de Filgueira, que renunció al cargo de subsecretario de Educación a los seis meses de este gobierno porque entendió que no estaban dadas las condiciones para avanzar en las reformas prometidas por el Frente Amplio en la campaña electoral.

Por último, también se expresó el Codicen. Ocurrió a instancias de Robert Silva, uno de los dos consejeros de la ANEP electos por los docentes, aunque en su caso por fuera de las listas auspiciadas por los sindicatos. El Codicen citó al CES en pleno para conocer de primera mano el problema y cómo se lo estaba manejando. El encuentro se produjo y sobre el final se le solicitó al CES que hubiera un pronunciamiento de todo el colegiado, ya que hasta ese momento sólo se conocía la postura de la profesora Puente. El CES actuó en consecuencia, se reunió este lunes y resolvió lo que mencioné al comienzo: que esta próxima elección de horas valdrá solamente por 2018 pero que al mismo tiempo se comenzará a negociar “en los ámbitos que corresponde” la elección de horas por más tiempo.

Algunos comentarios

Aquí, En Perspectiva, trabajamos este tema con dos reportajes (a Celsa Puente y a Robert Silva) y con la discusión en La Mesa. Además, la producción realizó averiguaciones y recopiló documentos. Finalmente, yo entrevisté a Fernando Filgueira el martes pasado en Telemundo.

A partir de todo lo que leí y escuché les comento algunas observaciones que fui anotando:

1) Me preocupa y me produce perplejidad que sigamos perdiendo tiempo como país sin que este cambio pueda efectivizarse.

2) Me desconciertan las razones del bloqueo. Fenapes ha elaborado una lista larga de razones por las cuales sería riesgoso para los profesores elegir horas por más de un año. La leí con atención. La enumeración es interesante pero también se parece mucho a un muro construido con la mayor altura posible acumulando bloques de tamaños diferentes. ¿Qué quiero decir? Que riesgos como esos aparecen en decenas de procesos de cambio en instituciones de todo tipo. Resulta muy fácil buscar cucos aquí y allá y ponerlos luego todos juntos. La cuestión es si se los va a enfrentar con honestidad y con voluntad de llegar a una solución. Mi sensación es que el sindicato no tiene esa actitud constructiva y que, por otro lado, las autoridades de Secundaria no saben cómo desarticular el conservadurismo tan férreo que encuentran del otro lado (o no cuentan con el respaldo político fuerte para ir para adelante).

3) Es cierto que Fenapes no está solo en esta postura y que sus argumentos son compartidos por la Asamblea Técnico Docente (ATD) de Secundaria. Pero a mí me llama la atención tanta coincidencia, con lo cual me pregunto cuál es, en los hechos, hoy, la frontera entre el ámbito sindical y un organismo planteado como estrictamente técnico.

4) Me resulta llamativo que en los documentos de Fenapes no se mencione ni una vez a los alumnos, que, como es de perogrullo, deberían ser el centro de todas estas inquietudes.

5) Me impresiona positivamente la intervención de EdUy21, esta iniciativa ciudadana que tiene al frente a un grupo de especialistas calificados y que cuenta con el apoyo de dirigentes de todos los partidos y organizaciones de la sociedad civil. EdUy21, que viene desarrollando una serie de actividades académicas con buena respuesta de los docentes, realizó ahora un aporte importante con el comunicado que sacó y con las declaraciones públicas que hizo Filgueira.

Filgueira dixit

Justamente, para terminar, hago mías varias frases de Filgueira:

a. El cambio en el sistema de elección de horas docentes no es “la reforma” pendiente pero sí un piso fundamental, sobre el cual podrán apoyarse luego otros, también imprescindibles: La elaboración de un Marco Curricular Común que abarque desde los 3 hasta los 18 años, la creación de un nuevo sistema de evaluación nacional, un nuevo estatuto para los centros educativos que les garantice autonomía real, la sinergia entre primaria y ciclo básico aprovechando locales donde pueda producirse esa proximidad, etc.

b. Corresponde que Fenapes y la ATD participen en la discusión de los cambios, pero ellas no constituyen la autoridad política de la educación. Con ellos habrá que conversar, sí, con amplitud y apertura, pero, llegado un determinado punto del proceso de intercambio, las autoridades tienen todo el derecho a resolver y seguir adelante.

c. Tal vez la razón de estos bloqueos que vemos a cada rato está en la forma cómo el gobierno y los organimos de la educación encaran este proceso. Filgueira decía: El abordaje de la reforma requiere que las autoridades pongan sobre la mesa una propuesta de cambios estructurales a ejecutar en el mediano y largo plazo; y esa propuesta debe incluir un conjunto de metas, un paquete de decisiones que irán adoptándose a lo largo del tiempo y un proceso de negociación. Eso, decía EdUy21, no es lo que está pasando. La metodología que se sigue, por lo visto, consiste en ir evitando trancazos puntuales y, en los márgenes, ver qué espacio queda para dar algún paso hacia delante. Así, agregaba Filgueira, lo que ocurre es un desgaste permanente, a lo sumo se consigue algunas mejoras pero no la transformación profunda que el sistema requiere.

d. Por todo lo anterior, añadía, es fundamental ir a un cambio del sistema de gobierno de la educación, ya que el actual, con el Ministerio de Educación y Cultura por un lado y, por otro, la suma del Codicen y los consejos desconcentrados, se ha demostrado ineficiente.

e. A la espera del momento en que esa reforma de fondo pueda encararse, EdUy21 sugiere que el país tome este tema, el sistema de elección de horas docentes, como una cuestión central. Muy pragmáticamente plantea que, por lo menos, nos enfoquemos en este punto, lo hagamos con determinación y nos dediquemos a sacarlo adelante. Y para eso se dirige no sólo a los actores del sistema educativo, sino también al Poder Ejecutivo, los partidos políticos y la sociedad toda. Es que, como indicaba Filgueira, la reforma educativa sólo será viable si de ella se apropia “la república” en su sentido más amplio. Es decir, si todos nosotros participamos en este esfuerzo con seriedad y con compromiso.

El planteo es muy pertinente. Ojalá prenda y provoque resultados, aunque sea mínimos. Y ojalá sirva para agitar de nuevo la reflexión. Porque si bien está habiendo algunos avances, sigue pendiente la reforma estructural y para eso -lo señala, de hecho, EDUy21- siguen faltando iniciativa y compromiso al más alto nivel político.

***

Emitido en el espacio En Primera Persona de En Perspectiva, viernes 01.09.2017, hora 08.15

***

Notas relacionadas
Robert Silva: “La responsabilidad de la conducción en Secundaria la tienen Celsa Puente y el Consejo”.
Celsa Puente: “Algunos profesores solicitan cosas que no sostienen con acciones concretas”
Fernando Filgueira: “Tenemos que cambiar el sistema de gobierno de la educación”

Documento relacionado
Resoluciones de la AGD de Fenapes del 19 de agosto

¿Hay errores en esta nota? Haz click aquí

Compartir

3 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Diego Nelson Sosa Maipaicena · Edit

    Quisiera comprender cuál es el rol de Filgueira y su grupo. Sin dudas, tiene interés en influir en el conflicto que existe entre las autoridades de la enseñanza y el sindicato de docentes de Secundaria. Este es el mayor conflicto entre gobierno y sindicatos docentes. Es el conflicto al que todo el espectro político está orientando sus decisiones. En suma, es lo que en el área educativa está más en el tapete.
    El gobierno y el sindicato no logran ponerse de acuerdo en muchos temas desde hace mucho tiempo. Sin dudas, es necesario que se busque una manera de progresar en los acuerdos aunque sean de menor importancia relativa.
    Pero se mire por donde se mire la falta de acuerdo está ubicada en las posiciones de dos organizaciones. La sindical y la gubernamental. La oposición hace su juego como es habitual y no es atinado pensar que en algún momento aportará ideas para mediar en el conflicto.
    Ya tenemos tres partes. Sindicato, Gobierno y oposición.
    Bueno como éramos pocos, parió mi abuela.
    Aparece una cuarta parte que se presenta como una entidad de expertos que hace públicas sus posiciones, las que surgen del trabajo del grupo y de su relacionamiento con otras partes que todavía no entran al ruedo. Son los colegas de los integrantes del grupo.
    Entonces, tenemos los planteos del gobierno, los desacuerdos del sindicato, la acción interesada de la oposición y los planteos de este grupo cuyo rol desconocemos así como desconocemos sus objetivos. Es una ensalada fenomenal.
    ¿Cómo salir de esta maraña?. Es evidente que es necesario que las partes en conflicto lleguen a un acuerdo pero ¿de qué forma podrían cooperar las otras dos partes, es decir la oposición y el grupo de expertos si es que ellas tienen interés en promover el acuerdo?.
    Entiendo los objetivos de la oposición. Su lucha política electoral se libra cada día en cada tema. Es lógico que sea así. Los partidos luchan por el poder y las armas son variadas.
    No entiendo, en cambio, los objetivos del grupo de Filgueira. Si su interés fuera colaborar con el Gobierno habría permanecido ocupando el cargo al que renunció o aún después de dejar de responsabilizarse, podría cooperar con la fuerza política gobernante. Sin embargo, forma un grupo, trabaja y difunde sus reflexiones, naturalmente sin la responsabilidad de llevar adelante acciones orientadas por sus puntos de vista. Podría pensarse que está sembrando para el futuro, es decir candidateándose para ocupar cargos de relevancia en el área educativa en un próximo gobierno, independientemente del partido que sea electo.
    También me gustaría saber cómo financia su actividad personal y la del grupo No tengo conocimiento si su trabajo está financiado por alguna fundación extranjera.
    El futuro nos permitirá comprender. Esperemos.

    Reply
  2. Los foros académicos son necesarios, también la voluntad política.
    Me decepcionó Filgueiras porque eligió el Ateneo en vez de el puesto de dirección real donde influir en los hechos (un señor de indudable capacidad intelectual) y si no tenía “soldados tampoco se animó a pelear con perros cimarrones”.
    Fenapes es un gremio con una única premisa: autogobernarse, y ella es incompatible con el fenómeno social -de todos- que es la Educación.
    No solo en la enseñanza los puros intereses corporativos son óbice para poner trancas y tirar las llaves, no solo en gremios, también en patronales, en sectores políticos, etc… y ¿por casa como andamos?
    Espero alguna columna suya, Emiliano, que entre tanta actualidad, se refiera con su rigor habitual, a la prensa (sus colegas) que también está crecientemente teñida del mismo vicio con el cual forjan escándalo: interés corporativo, (se que es un desafío incómodo).
    Saludos cordiales de vuestro fiel oyente.

    Reply
  3. Las reflexiones de los Sres. Emiliano Cotelo, Diego Sosa y Juan Torres son muy interesantes y pertinentes. Por mí parte voy a expresar otras sobre este punto.
    Me parece realmente llamativo que el Estado – que nos representa a todos – no pueda poner en práctica una decisión que es pedagógica pero administrativa.
    Me parece que nos hacemos una trampa al solitario si no vemos todo el iceberg y nos quedamos con lo que está en superficie.
    En realidad se trata de una disputa ideológica partidaria en el seno del partido de gobierno.
    Una fracción, diríamos socialdemócrata, propone cambios en la enseñanza. Tímidos cambios, pero cambios al fin. Otra fracción, diríamos de izquierda ortodoxa, propone otro tipo de enseñanza. Más contestario, más escuela de militantes que técnicos o profesionales insertos en la realidad del mundo capitalista que vivimos. Su modelo político es Cuba y Venezuela. Esperemos que no lo sea Corea del Norte. Quieren imponer su modelo contra viento y marea. No les preocupa que la enseñanza en general esté empantanada desde hace tiempo, en lo que hace a propuestas y programas.
    Ambas fracciones son similares e influencia y peso. Esto se está viendo desde el primer gobierno del Frente Amplio. Ninguna puede predominar ante la otra. Una es fuerte en el gobierno, otra en los vericuetos de una enseñanza fragmentada, cooptada y corporativa.
    La oposición no tiene – por lo que se – grandes propuestas. De hecho debe estar desalentada porque ante un eventual triunfo de un partido distinto al del actual gobierno, se deben hacer cruces pensando en que tienen que lidiar con unos sindicatos que son oposición a su propio partido…y sacan cuentas como lo serían con el que no lo es.
    Con este panorama es muy difícil discutir y pensar la enseñanza que el país realmente necesita. Una enseñanza pensada para el siglo XXI. Una enseñanza crítica en la formación pero también inserta en las realidades del mercado. Una enseñanza universitaria que sea selectiva y que a su vez no le sea “gratuita” a los que estudian aquí y después se van fuera y no devuelven a la sociedad lo que ella invirtió en su formación.

    Reply

Escribir Comentario