EnPerspectiva.uy

Entrevista central, jueves 21 de enero: Martín Espósito

Facebook Twitter Whatsapp Telegram

RA —¿Han trabajado con el plantel docente de la escuela para aprovechar las eventuales ventajas que una construcción de este tipo puede implicar?

ME —Sí. En mayo del año pasado empezamos a hacer talleres educativos en Jaureguiberry. Armamos un equipo educativo con una educadora social, una psicóloga y una comunicadora que era parte del equipo –Victoria Gómez–. Ellas generaron una planificación de talleres que fue durante todo el año, sigue durante la construcción y después durante todo 2016.

RA —Hay una comunidad de padres y una comunidad local muy involucrada.

ME —Muy involucrada, y una apertura de la escuela para hacer estos talleres. Eso es muy importante, porque si no hay apertura y si no hay diálogo es imposible. Los talleres se dividían en tres, hicimos talleres con los niños por un lado, con los padres por otro y después con la directora y las maestras. La idea era trasmitir todo lo que el edificio tiene que trasmitir a los niños en una primera etapa, hablar de sustentabilidad y de reciclaje, de reutilización, para que cuando el edificio estuviera pronto los niños, el equipo educativo y los padres ya entendieran exactamente de qué se estaba hablando.

La directora y las maestras a su vez se comprometieron mucho e integraron conceptos que se trasmiten en el edificio al programa educativo. La parte educativa fue supervinculante con la parte tradicional de ANEP o el currículo convencional. Se integró, fue un proceso que estuvo muy lindo y los niños hoy en día ya son protagonistas del proceso, algo que era superimportante para nosotros.

RA —Te traslado varias preguntas de los oyentes. Varias van por el mismo lado: “¿La Intendencia y Bomberos habilitan la construcción?”, “Pregúntenle si aportan al BPS”, “¿Cómo solucionan la obtención del final de obra? ¿Quién homologa las normativas de este tipo de construcciones?”.

Comencemos por la habilitación de la Intendencia y de Bomberos.

ME —La habilitación de la Intendencia y de Bomberos se hace en conjunto con la estructura del Codicen, es un trabajo conjunto que venimos haciendo. Ellos nos apoyaron en este proceso, después de entender y de que presentáramos todos los recaudos que se necesitaban. A partir de ahí colaboran en la inscripción de obra y en la finalización. Esa etapa vamos a trabajarla en conjunto. Era una de las garantías que teníamos que dar para poder hacer este trabajo.

En cuanto a BPS, muchos trabajan en régimen de voluntariado, porque no se está aportando por el trabajo de ellos, sino que al revés, vienen a aprender y entran en un régimen de voluntariado. Y el equipo de Earthship es un equipo contratado, está todo regularizado en BPS y en el Ministerio de Trabajo. Es un proceso que seguimos porque es una construcción tradicional, es una construcción pública, tuvimos que dar todos los pasos normales.

RA —“¿Involucraron a la Facultad de Arquitectura?”, pregunta otro oyente.

ME —Sí, la Facultad de Arquitectura se involucró a fines de 2013 a través del trabajo de algunos docentes, y el año pasado nos dio el auspicio. El año pasado cuando trajimos a Michael Reynolds, él dio la charla inaugural del semestre académico. Además este equipo de docentes, que son unos diez docentes de Facultad de Arquitectura, Diseño Industrial, Diseño y Comunicación Visual y Paisajismo, empezaron a generar cursos a partir del proyecto, como una forma de salir de la universidad, de relacionarse con un proyecto que estaba pasando fuera del territorio al que están acostumbrados y de la zona de confort de los estudiantes, según la visión de estos docentes.

En la primera parte del año se hizo un curso opcional, que se llamaba Salida de Emergencia, en el que participaron 90 estudiantes de las cuatro partes de la Facultad de la Arquitectura. Se presentaron proyectos de mejora del edificio, proyectos que complementaran la escuela, se vincularon con los niños, con la comunidad.

Fue una experiencia superinteresante, sacamos un montón de información y de conexiones a partir de eso. La cátedra de Construcción analizó el método constructivo y propuso alternativas, los estudiantes propusieron alternativas y mejoras a lo que se estaba haciendo, y analizaron punto por punto el método. En Diseño Industrial los estudiantes de segundo año presentaron la propuesta de materiales educativos para los niños hechos con materiales reciclables. En realidad son dispositivos educativos, que algunos estarán en la escuela y otros están para reproducirse después.

NB —¿Cómo sigue esta aventura? ¿Habrá más obras de Reynolds diseminadas por el país?

ME —Esta es la gran demostración de nuestra parte. Hoy en día lo que tenemos que hacer es asegurar que esto funcione. Nos vamos a enfocar 100 % en ver que todo lo que tiene que suceder suceda, en que los contenidos se vayan ampliando y en que la comunidad se vaya integrando al edificio.

El sueño nuestro es seguir trabajando con escuelas rurales. Es un espacio que nos gustó mucho, porque da la posibilidad de aplicar la sustentabilidad en entornos aislados, algo que tiene bastante sentido. Además de llevar algunos elementos de innovación, algunas alternativas en cuanto a saneamiento, generación de energía o calefacción que se pueden aplicar en comunidades y de repente colaborar con la repoblación de ciertos poblados del interior.

Nos interesa muchísimo trabajar en las escuelas rurales y autosustentables como un foco, y después ver qué otras salidas puede tener esto y qué puede despertar. Porque tal vez esto empiece con infraestructura pero después podamos involucrarnos también con contenidos educativos o con investigación. Eso es lo que nos interesa, generar un espacio de propuesta y de interacción con los privados y con lo público para poder seguir adelante, hacer cosas y estar en movimiento, que es lo importante, al menos desde nuestro lugar.

***

Transcripción: María Lila Ltaif

Comentarios