Entrevista central, lunes 2 de enero: Elbio Rosselli

RA —¿Qué espera poder alcanzar en ese período y más allá? ¿Uruguay tiene alguna agenda propia para estos meses y puede plantearla en el organismo?

ER —Ninguna presidencia tiene una agenda propia. Lo que mayormente podemos hacer es sugerir a los colegas el tratamiento de algún tema en particular de interés especial para el país de que se trate. En el caso nuestro, en la anterior presidencia hicimos énfasis fundamental en un área que es el motivo de la participación de Uruguay en las operaciones de mantenimiento de paz, que es la protección civil. En tal sentido, organizamos un debate específico del Consejo en esa materia.

Para el mes de mayo estamos definiendo algunas de las áreas en las que sería posible trabajar. Estamos pensando mucho en mejorar lo que fue una resolución de la cual el Uruguay fue corredactor, que fue la resolución sobre protección de personal humanitario. Como todos hemos visto, uno de los grandes horrores que han sucedido en los últimos tiempos, notoriamente registrados en Siria, pero no exclusivamente, también visible en Yemen, es la absoluta falta de respeto por las normas de derecho humanitario. Los ataques que se han perpetrado en hospitales e instalaciones sanitarias, bombardeos, ataques individuales a través de francotiradores, persecución de médicos y personal de enfermería son actitudes y crímenes de una bajeza que no se había constatado antes. La vieja Cruz Roja normalmente significaba una garantía de seguridad, hoy día hospitales luciendo la cruz roja o la medialuna roja son bombardeados implacablemente y no necesariamente por terroristas, sino muchas veces por coaliciones integradas por varios gobiernos. Uruguay podría tratar de trabajar en la profundización de la resolución 2286 que aprobamos en mayo del 2016.

Al mismo tiempo, el mejoramiento de la participación en operaciones de paz, en cuanto a la calidad de las operaciones de mantenimiento de paz, en cuanto a la responsabilidad de los países que en ellas participan, en cuanto a dotar las operaciones de mejores medios para llevar a cabo su función es otro de los terrenos en los cuales vamos a estar trabajando.

Si hay algo por lo cual Uruguay es realmente apreciado en el ámbito de las Naciones Unidas es su visible rol en operaciones de mantenimiento de la paz y la calidad del desempeño de sus fuerzas en el terreno. Cuando usted va a Naciones Unidas y dice “Uruguay”, la primera expresión es “operaciones de mantenimiento de la paz”. Tenemos un prestigio muy bien ganado, con actividades de trabajo social en los países donde estamos destacados, particularmente en el Congo y en Haití, pero además nuestros soldados han debido participar en acciones de protección de civiles arriesgando vidas bajo fuego. Tenemos un capital muy favorable, que se debe pura y exclusivamente al profesionalismo y a la calidad del personal de nuestras Fuerzas Armadas destacado en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

NB —¿Cree que ha valido la pena que Uruguay haya tomado este lugar en el Consejo de Seguridad y esté en la mesa de negociaciones? Ese fue un debate que se dio al inicio, cuando a Uruguay le tocó asumir el año pasado, pero se lo pregunto sobre todo con relación a lo que conversábamos en el primer bloque de esta entrevista, cuando trasuntaba una mirada un poco pesimista con respecto a algunas de las cosas que ocurren dentro de la organización. Hablábamos de las decenas de resoluciones que se desconocen, de las limitadas herramientas que tiene el secretario general, que básicamente se limitan a la persuasión de la voluntad de los otros estados para poder introducir algún cambio, el propio cambio en la conformación del Consejo de Seguridad no va a introducir mayores cambios tampoco. ¿Cuál es su mirada al respecto y sobre la oportunidad de que Uruguay esté participando en el Consejo?

ER —Las cosas pueden ser bastante sencillas. Yo quisiera que el mundo fuera distinto, pero no lo es. Este es el mundo que tenemos, estos son los instrumentos que tenemos, estas son las realidades con las cuales convivimos. Queremos cambiarlas, intentémoslo, la única forma de intentar cambiarlas es estando insertos en ella. Llevamos 70 años en las Naciones Unidas y vamos a seguir. Por consiguiente, nuestra participación en las Naciones Unidas se tiene que dar en todos sus organismos. Como todos los estados miembros, participamos en la Asamblea General, pero también participamos en […], participamos en las comisiones, en el Consejo de Derechos Humanos y en el Consejo de Seguridad. El mundo es como es y nosotros tratamos de, desde los distintos lugares donde trabajamos, dar la opinión, la visión del Uruguay.

Sin ir más lejos, todo los que trabajan en Naciones Unidas, y particularmente en la sede en Nueva York, se han dado cuenta y comentan que Uruguay es un firme propiciador de una mayor transparencia en las tareas del Consejo de Seguridad. Hemos quebrado con algunas costumbres que se llevaban a cabo en las Naciones Unidas, tales como tener una sesión de información del Consejo de Seguridad que es inmediatamente levantada para pasar a sesiones cerradas en las cuales no hay un intercambio profundo que no pudiera haberse hecho delante de la membresía. Hemos roto con esa costumbre de no hacer uso de la palabra en las sesiones abiertas del Consejo, nosotros lo hacemos, damos nuestra opinión, decimos qué es lo que piensa Uruguay sobre cada uno de los temas. Y gradualmente hemos venido arrastrando a algunos otros países a hacer lo mismo. Me preguntará cuál es el valor; es el valor de demostrar que ciertas cosas que se hacen en el Consejo de Seguridad pueden ser cambiadas y mejoradas en la medida en que cada uno de los países tome la iniciativa, sostenga su posición y tenga realmente algo que decir.

Por consiguiente, sí vale la pena estar en el Consejo de Seguridad, vale la pena que Uruguay exprese su pensamiento, su voz al mundo. Porque somos un país con dignidad, un país que tiene una rica historia, una rica tradición en materia de derecho internacional, de política internacional, de derechos humanos, de apego al derecho internacional y a la estabilidad y a las normas de un Gobierno democrático.

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La transcripción de esta entrevista es un servicio de:
Facal & Cía., desde 1958 asesores en comercio exterior y aduanas

Video de la entrevista

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Transcripción: María Lila Ltaif

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1 Comentario - Escribir un comentario

  1. Valoro mucho el papel que juega la ONU en su intento por preservar la paz y los derechos humanos, y desde ya le deseo una muy buena gestión al nuevo secretario general Antonio Guterres. Lo que no tengo muy claro y por lo tanto no valoro tanto es la presencia de Uruguay en el consejo de seguridad, ni la de otros países que no tienen peso político ni militar. ¿Que papel jugamos? ¿A quién le importa nuestra opinión? No existimos en materia de seguridad. Lo único que podemos lograr es ganarnos algún enemigo por tener que levantar la mano, como nos pasó en este caso de los asentamientos ilegales de Israel. Penoso. No nos beneficia en nada estar y nos puede perjudicar seriamente.

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