Entrevista del lunes 30 de septiembre de 2019: Adriana Aristimuño

AA —Muchos pensamos que la repetición no es un buen instrumento, pero antes de sacarla tenés que tener otras cosas montadas para que no sea necesaria. Porque la repetición en realidad es demostrar que alguien no logró lo que tú querías que lograra. Entonces lo que tenés que hacer es la reforma vareliana, tenés que modificar la manera en que tú trabajás, el currículo, la docencia, la didáctica. Tenés que montar una cantidad de cosas para que la repetición no sea necesaria. Si los chiquilines aprenden mejor, probablemente los que repitan sean residuales. O de repente establecés franjas, ciclos, durante tres años no se va a repetir y al cabo de tres años vamos a acreditar y ver si realmente vale la pena que el chiquilín pase no sé si por lo mismo o por algo diferente. Le ponés apoyos a tiempo y el chiquilín no tiene por qué repetir, el problema es que hoy día no ponemos los apoyos a tiempo.

 

EC —Sistemas de apoyo existen. De nuevo, ¿qué pasa?

 

AA —Sí, pero no son buenos y no llegan a tiempo.

 

EC —No son buenos, son pocos…

 

AA —Son pocos, no llegan a tiempo. Las adecuaciones curriculares son una muy buena cosa, pero tenemos muchas dificultades para aplicarlas, hay muchas investigaciones al respecto. Las tutorías son una de las cosas que mejor han funcionado, pero necesitaríamos más.

 

EC —Todos los puntos que está mencionando son interesantísimos, parecerían muy convenientes. Pero son tantos…

 

AA —Es verdad, yo también lo pienso.

 

EC —Esta recorrida que estamos haciendo nos ha llevado a enumerar no sé cuántas medidas y objetivos. ¿Cómo se hace para que todo eso tenga resultados más o menos visibles a corto plazo? Porque también es cierto, de acuerdo al diagnóstico que ustedes manejan, que esto no puede esperar 10, 15, 20 años.

 

AA —No, no puede esperar ni un año más.

 

EC —¿Cómo se hace para instrumentar todo esto de modo que empiece a cambiar la educación en las direcciones buscadas, no sé, en el segundo año del período, en el tercer año?

 

AA —Hay dos o tres cosas estratégicas con las que creo que hay que empezar, y acá quizás estoy hablando más a título personal, porque todavía hay que terminar de hablarlo.

 

***

 

EC —Veamos el tema gobernanza en la educación. Hay consenso en el sistema político en que en esta materia hay que actuar, pero aparecen diferencias en cuanto al alcance. En el caso de ustedes, ¿qué proponen?

 

AA —Fortalecer el rol de conducción política del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), rol que hoy no tiene en la educación; que el MEC coordine el sistema educativo todo –porque tampoco está cumpliendo con ese rol de coordinación de todo el sistema, público, privado, desde primera infancia hasta la universidad–, y fortalecer el rol de conducción del Codicen (Consejo Directivo Central), que este con sus consejos tenga un rol de conducción más directo, porque con la famosa autonomía de los consejos a veces las cosas se desenganchan entre el Codicen y los consejos. Es decir, una cosa más estratégica, más alineada y más congruente, y sobre todo fortalecer la autonomía de los centros educativos.

 

EC —Ahí aparece una aparente contradicción: mayor centralización y después descentralización en los institutos, en los liceos y las escuelas.

 

AA —Sí, pero no es contradictorio, es mayor claridad en la conducción en cuanto a cuáles son las metas y los logros que se quieren concretar cada año por ejemplo en los centros educativos, pero luego darles a los centros educativos libertad curricular y técnica para que, establecidas las metas, elijan el camino. Ahí está lo que decía Bartol, no hay un único modelo, entonces tú tenés que tener flexibilidad para lograr lo que querés lograr de acuerdo a tus medios, a tu personal, a tu proyecto, a tu comunidad. Esa autonomía hoy no existe, existe un poco más en el interior que en Montevideo en los centros públicos y existe más en los centros privados. Yo tengo alumnos de privados y públicos en un mismo posgrado, por ejemplo, y ellos mismos conversan sobre lo diferente que es la gestión en unos y otros en un mismo sistema educativo. Los liceos públicos, las escuelas y las escuelas técnicas, sobre todo los liceos públicos, todavía están sumamente atados a una cantidad de medidas y no tienen autonomía, sobre todo los directores, para tomar decisiones que deberían poder tomar.

 

EC —¿Y los consejos?, ¿qué estructura deben tener los consejos? Está el debate a propósito de la novedad que introdujo la ley de educación del primer gobierno del FA en cuanto a presencia de representantes de los docentes elegidos por los docentes. ¿Qué importancia le adjudican a ese factor?

 

AA —Creo que es importante. La postura que tiene ahora el PC es que eso se mantenga; hay diferencias con el PN, eso se tendrá que dirimir.

 

EC —El PN directamente dice que no deben existir esos cargos.

 

AA —Sí.

 

EC —El PC los mantiene, pero quitándoles el voto a esos consejeros.

 

AA —Sí, eso ha dicho Robert Silva. Aprovecho para decir que tú dijiste que soy “la vocera”, pero Robert Silva también es vocero principalísimo del programa de educación del PC.

 

EC —Sí, pasa que es el candidato a vicepresidente, por otro lado.

 

AA —Hay una subdivisión ahora de roles, pero él es para mí un referente ineludible. Él ha dicho que pueden estar pero no votar. Puede ser una solución, habrá que ver. Si gana la oposición habrá que ver con el PN qué camino se toma.

 

EC —¿Cuál es la lectura?, ¿qué es lo que pasa con esos cargos?

 

AA —Yo creo que se van a mantener, espero.

 

EC —Pero ¿por qué está la discusión de si deben tener voz y no voto, etcétera?

 

AA —No sé, habrá que preguntarle al PN, para mí tienen que estar, para mí es bueno. Creo que el rol de Silva en el Codicen fue muy importante, el tener la voz de los docentes ahí creo que es relevante y es importante. Veremos.

 

EC —Pero no con voto.

 

AA —Será una transacción. Viste que cuando uno tiene que negociar tú tienes que ceder y el otro tiene que ceder, terminas en un camino donde no estabas inicialmente. Posiblemente sea así.

 

EC —Por último, la pregunta que quedaba abierta hace un rato: de todo este espectro de medidas, ¿cuáles son las prioridades?, ¿cómo se hace?, ¿cómo se empieza una reforma educativa, sobre todo teniendo en cuenta que se necesitan resultados rápidos?

 

AA —Es la pregunta más difícil, nos la hemos hecho muchas veces, primero en Eduy21 y ahora con Robert y con los compañeros del PC. Creo que hay que tomar algunas decisiones estratégicas y no pensar que se puede empezar todo a la vez. Está en la tapa del libro de todas las reformas: no hay que empezar todo a la vez, hay que empezar por algunas cosas, esperar resultados en esas cosas y sobre esos resultados montar las siguientes cosas.

 

Mi posición –veremos luego en la realidad qué pasa– sería apostar a los centros educativos, fortalecer a los directores, el rol de los directores, hacer una formación de directores muy fuerte en estrategia, en planificación, en evaluación, porque los vamos a poner a elegir personas –ojalá–, entonces los directores son fundamentales, y el tema de los centros educativos trabajando de una manera mucho más autónoma. Establecer semillas de un nuevo currículo en los centros educativos, y en paralelo ir trabajando con una reforma curricular global. Después posiblemente tengamos que enfrentar la reforma de la formación docente, y en paralelo va a haber que ir modificando la gobernanza. Pero si tengo que apostar a algo, apostaría a los centros educativos, porque son los que mañana tienen que empezar a trabajar, y a sus directores, que son los que tienen que liderar esos conjuntos que son los centros educativos, que es donde ocurre lo más importante.

 

EC —Hablaban de la negociación con el PN, para el caso de que la actual oposición pase a ser gobierno. ¿Y el FA? ¿Está muy lejos en estas ideas?

 

AA —Está más lejos de lo que yo quisiera. Tú leías el mensaje de un oyente que decía que todo lo que yo decía ya está en curso; cuando hacés un curso de reforma, innovación y cambio te dicen: la primera resistencia al cambio es decir “ya lo estamos haciendo”.

 

EC —Es un mensaje de los tantos, Víctor dice: “Nada nuevo, ya todo está en curso, Martínez propone continuar y profundizar lo que se está haciendo. Escuchando la entrevista veo que no estamos tan mal. Lleva muchos años de transformación”.

 

AA —O yo fui mala comunicadora o Víctor entendió lo que quería, no sé, o un punto intermedio. Yo creo que estamos mal y creo que tenemos que cambiar radicalmente la educación, que hay algunas cosas buenas puntuales, pero que el sistema como está organizado las va a terminar ahogando.

 

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Video de la entrevista

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Transcripción: María Lila Ltaif

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