Entrevista del martes 15 de octubre de 2019: Ángel Gurría

Video de la entrevista


EN PERSPECTIVA

Martes 15.10.2019

EMILIANO COTELO (EC) —La sigla OCDE significa Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Nació en 1961 con 20 países, los más poderosos de Europa y América del Norte, y hoy, luego de un proceso de ampliación, tiene 36 integrantes.

Se trata de una de las instituciones internacionales más influyentes. Y en Uruguay lo tenemos claro. Buen ejemplo de ello son las pruebas PISA, una de las referencias para medir la calidad de la educación en el mundo, de las que nuestro país participa, como tantos otros que no son miembros de la OCDE.

Pero Uruguay ha sentido la incidencia de esta organización en otro campo muy sensible. En 2009, la OCDE nos colocó en una “lista gris” de naciones no cooperantes en materia de transparencia tributaria, lo que llevó a que algunos gobernantes europeos y latinoamericanos nos calificaran como “paraíso fiscal”. Las autoridades nacionales reaccionaron y resolvieron firmar varios acuerdos bilaterales de intercambio de información tributaria. Así, Uruguay fue superando distintas revisiones hasta ubicarse hoy como “uno de los mejores estudiantes de la clase”, según dijo el año pasado Grace Pérez Novarro, una destacada jerarca de la OCDE, en declaraciones al diario El País.

Por esas razones y unas cuantas más, no pasa desapercibida la presencia en Montevideo del secretario general, Ángel Gurría, que llegó invitado por su amigo el contador Enrique Iglesias para la conmemoración de los 10 años de la Fundación Astur.

Es una oportunidad ideal para entrevistarlo, para averiguar más a fondo qué es la OCDE, cuáles son las políticas prioritarias que está impulsando y cómo ve la situación y las perspectivas de la economía internacional.

Por eso es un gran gusto que, en medio de su agenda uruguaya de 48 horas, el señor Gurría haya aceptado visitarnos en el estudio de En Perspectiva.

Nos acompaña Gustavo Calvo, conductor de La hora global en Radiomundo, con él vamos a ir formulando las preguntas.

GUSTAVO CALVO (GC) —Muchas gracias al señor Gurría por atendernos, por estar aquí en nuestra casa. Le doy la bienvenida y expreso el deseo de que pueda visitarnos también en el futuro.

EC —¿Cómo define a la OCDE hoy? ¿Es un “club” de países, un organismo técnico o un “influencer” político?

ÁNGEL GURRÍA (AG) —Es todo ello y algo más. Definimos nuestra misión en términos de mejores políticas para una vida mejor. Nuestro instrumento de trabajo no son los créditos, no son los donativos, son las políticas, las políticas públicas, pero también trabajamos con el sector privado con el objeto de que efectivamente se traduzcan en una vida mejor, porque creemos firmemente que si las políticas públicas y todo el trabajo de los gobiernos y el trabajo del sector privado no se traducen en una vida mejor, entonces no valen gran cosa.

EC —La pregunta venía en buena medida porque la OCDE ha implementado evaluaciones de la calidad de la educación a través de las pruebas PISA, ha sido protagonista en el control de los paraísos fiscales y la lucha contra los delitos económicos, este año es pionera en la aplicación de nuevas tecnologías en el trabajo contra la corrupción y ahora aparece proponiendo innovaciones en cuanto a políticas tributarias transnacionales. Es muy abierta su área de influencia y de incidencia.

AG —Tenemos alrededor de 150 cuerpos colegiados que tratan, cada uno de ellos, diferentes temas. Yo diría que nos dedicamos a todo lo que es economía, finanzas, medio ambiente y después a toda la parte de gobierno, calidad de gobierno, transparencia, integridad, lucha contra la corrupción y también la mera eficiencia del gobierno de dar mejores resultados. Ahora como resultado de 10 años ya de crisis tenemos el gran reto de devolver la confianza en los presidentes, en los primeros ministros, en los ministros, en los partidos políticos, en los congresos, en los parlamentos, en las asambleas nacionales, en las transnacionales, en los organismos multilaterales inclusive, en los sistemas bancarios, la confianza en la democracia misma. Así es que el trabajo es efectivamente muy variado y la idea es que se vayan reforzando mutuamente el trabajo de un sector con el de otro.

EC —Volviendo a lo influencer político, dice la presentación oficial de la OCDE: “Fijamos estándares internacionales dentro de un amplio rango de temas de políticas públicas”. ¿Qué pasa con los países que no se adaptan a esos “estándares internacionales” que marca la OCDE?

AG —En primer lugar, tenemos 36 países miembros que son alrededor de la mitad del PBI del mundo, y hay en este momento otros seis que están solicitando entrar: Brasil, Argentina, Perú, Rumania, Bulgaria y Croacia. Por otro lado trabajamos con alrededor de 100 países no miembros, en los que tenemos programas regionales, por ejemplo el sureste de África, América Latina y el Caribe, el Cáucaso, el centro de Europa, el sur de Europa, y estamos preparando un paquete, un proyecto para África. No tenemos que tenerlos como miembros de pleno derecho, de tiempo completo, porque tenemos la característica de que los países que no son miembros pueden acceder a cada uno de nuestros comités, que son formados por los países, y participar en ellos.

EC —Es el caso de Uruguay, por ejemplo.

AG —De manera que tenemos hasta 150 países en el tema de los impuestos y algunos casos son solamente los países miembros.

EC —Pero la consulta era qué pasa con los países que no cumplen con esos estándares.

AG —En el fondo los países siempre son soberanos de tomar las decisiones que creen que son mejores para ellos. Lo que nosotros hacemos es tener un diálogo cada vez más cercano, de cada vez más confianza, con los que toman las decisiones, con los que hacen las políticas públicas, para proponerles las mejores prácticas, para proponerles el resultado de nuestro análisis y las comparaciones que hacemos en los temas puntuales para que ellos decidan finalmente si lo van a hacer. Al final son los gobiernos, son los parlamentos, es la opinión pública, son las fuerzas vivas de cada sociedad los que toman la decisión de por dónde ir.

GC —Y también la decisión de integrar o no la OCDE. Usted hacía referencia a que hay 36 países que ya la integran, países que están en vías de integrarla y se nota un interés en algunos países de integrarla. Por ejemplo, Colombia, el presidente Juan Manuel Santos en un momento dijo que integrar la OCDE era como graduarse en la mejor universidad. Hay un interés de Colombia, que ya está en las etapas finales de integración a la OCDE.

AG —A Colombia solo le falta la ratificación o la confirmación de la Corte Constitucional, ya pasó todas las etapas del Congreso […].

GC —Costa Rica también está en un proceso de integración.

AG —A Costa Rica le falta más o menos un año, quizás un poco menos, le faltan nueve comités de 23. Colombia terminó con todos los comités, ya solo depende de un proceso interno de ratificación para que se vuelva miembro de pleno derecho.

GC —Se ve entonces un impulso, un interés por integrar, incluso se hace algún esfuerzo desde el punto de vista legislativo. En el caso de Costa Rica se modificó la legislación laboral, por ejemplo, relacionada con el salario mínimo.

AG —No hay que confundir. Costa Rica modificó la legislación laboral y cambió, hizo una reforma fiscal y está ahora viendo cambios en sus leyes porque es lo mejor para Costa Rica, no necesariamente para entrar a la OCDE.

GC —Es uno de los temas que habló con la OCDE. Pero mi pregunta apunta a saber qué implica para un país empezar a integrar la OCDE. Es decir, no es lo mismo estar afuera que adentro, no es el mismo el beneficio de contar con la información dentro del estándar de la OCDE. ¿Cómo vendería usted el servicio de la OCDE para los países? Como dijo, depende de la soberanía de cada uno, pero hay una ventaja.

AG —Comento un caso muy concreto. Perú tiene ya unos 10 años, quizás un poco más, de estar intentando acercarse, y ya tenemos un programa país, el segundo programa país, eso quiere decir que les entregamos entre 15 y 20 estudios nacionales sobre cada sector. El sector de la educación o el sector de la educación terciaria –la educación superior– o la educación preescolar. O el tema de salud, que puede ser salud mental, la salud de los chicos, puede ser el tema de la obesidad –acabamos de publicar un nuevo tratado importante de investigación sobre el tema de la obesidad. O el tema de los impuestos, el tema de la investigación y el desarrollo. Perú lleva muchos años solicitando formalmente entrar, es uno de los países que tienen más méritos y hay mucha simpatía para apoyarlo. El hecho de no ser miembro pleno de la OCDE no le ha impedido ordeñar a la OCDE plenamente, se ha provechado, y nosotros aunque no es miembro hemos trabajado con Perú con mucho gusto.

GC —En contraposición a ese punto de vista, la OCDE tiene sus ritmos para el ingreso de los países.

AG —Es lentísimo. Yo no sé por qué los países son tan pacientes con nosotros, después de tantos años todavía siguen queriendo entrar.

GC —A eso me iba a referir. Hasta los años 90 era llamada por muchos “el club de los países ricos”.

AG —Hasta que Michelle Bachelet un día fue por allá y dijo “este no es el club de los países ricos, porque está México –y además lo dirige un mexicano–, este es el club de las mejores prácticas”. Entonces pusimos eso en letras de oro en la pared.

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