Entrevista del miércoles 6 de noviembre de 2019: Yamandú Orsi

Video de la entrevista en este link

EN PERSPECTIVA
Miércoles 06.11.2019

EMILIANO COTELO (EC) —El intendente de Canelones, Yamandú Orsi, se puso al hombro la campaña del Frente Amplio (FA) rumbo a la segunda vuelta.

Después del resultado electoral del 27 de octubre, el oficialismo resolvió un giro en la conducción política de ese proceso. En ese contexto, Orsi apareció como la figura capaz de liderar esta nueva etapa, en la que se pone el énfasis en la búsqueda del voto en el interior del país y en el de quienes tienen en duda a qué fórmula acompañarán en el balotaje. La campaña ahora es “voto a voto”, incluye recorridas de la dirigencia por distintos barrios y departamentos, una movida cultural fuerte y, también, colectivos de profesionales que buscan convencer a sus pares y al resto de la sociedad.

¿Con qué tono asume este papel Yamandú Orsi? ¿Cómo propone competir con la coalición que han armado los partidos de la actual oposición?

Lo conversamos con él.

Dije intendente, aunque es intendente en suspenso.

YAMANDÚ ORSI (YO) —Ahora estamos en licencia, sin goce de sueldo la mitad y la otra haciendo uso de una licencia que me quedaba.

EC —Ayer la Junta Departamental de Canelones aprobó la licencia. Así que desde hoy está plenamente dedicado a la campaña.

YO —Sí, 100 %.

EC —La oposición sostiene que la campaña de Daniel Martínez fue “intervenida” por la estructura del FA y por José Mujica en particular. Y que usted es el resultado de esa intervención. ¿Admite que era necesario un cambio de rumbo?

YO —Primero una corrección: no fue intervenida, fue el mismo Daniel que me lo planteó por segunda vez; la primera fue de cara a la campaña de octubre, pero implicaba –lo analizamos entre los dos– irme por agosto de la Intendencia, y me parece que hice bien, no estaba bueno faltar tanto o abandonar tanto tiempo la Intendencia. Me vuelve a hacer el planteo ahora para esta etapa, porque yo le había dicho que en un tramo más corto podía estar. Y así fue.

EC —Usted dice que la iniciativa fue solo de Daniel Martínez.

YO —Es de Daniel, personal de Daniel.

EC —Casualmente, en el fin de semana de las elecciones hubo un encuentro entre Martínez y Mujica.

YO —Sí, pero no se lo planteó. Fue a mí directamente, yo hablé con Pepe, por supuesto; es tan simple como eso. Obviamente, en este marco de campaña se le puede buscar las vueltas, pero creo que tiene que ver con una relación personal que tenemos que es muy fluida, y a su vez con un tema de perfiles. Eso lo hemos hablado. Creo que puedo aportar desde una experiencia de articulación política diferente o novedosa en Canelones. De cara a un balotaje es bueno ir tendiendo puentes y tendiendo redes hacia los votantes de otros partidos o hacia dirigentes territoriales de otros partidos. Yo soy de los que piensan que esa dualidad o ese país partido en dos entre fachos y focas es un disparate instalado, y con Daniel hemos hablado mucho de romper eso y generar la necesidad de acuerdos permanentes, también de cara a un balotaje. Y ni que hablar después de cara a una gobernabilidad que sea eficaz.

EC —Usted dice que la iniciativa fue de Martínez, que ni siquiera fue una idea nueva, que ya la había planteado después de las elecciones internas. Pasa a haber un jefe de campaña, ¿así se lo define?

YO —Sí, aunque en realidad es más lo que coordino; el jefe es él, de verdad, y así lo entendemos. Es la conducción de la campaña ordenando muchas piezas del puzle, porque de verdad son muchas, tenemos ahí los sectores políticos, las organizaciones sociales afines, los colectivos que están apareciendo. O sea, con todas las voces que coinciden con nuestro planteo generar un espacio de coordinación, de articulación y poner un rumbo un poco más claro porque no hay muchos días, entonces no se puede desperdiciar esfuerzo. Esa es la idea que tenemos en ese comando que armamos. Yo nunca estuve en ese escenario de la interna de una campaña, donde todo es mucho más gris.

EC —¿Gris?

YO —Claro, porque por lo general no se conoce cómo es ese mundo. Los voceros sí son conocidos. Yo vengo de la política en primera línea, me reconozco actor político, nunca fui y no soy de esos que manejan la campaña o de esos expertos en organización de campañas. No, lo mío es un perfil muy político y me tengo que adaptar, desde ese perfil político, desde ese lugar en el que estoy, a armar equipos para ser eficientes a la hora de dar los mensajes.

EC —El otro cambio es una mayor vinculación con la estructura del FA.

YO —Sí…

EC —¿La campaña de Martínez rumbo a octubre fue descolgada de la organización?

YO —No, no, la coordinación es igual. Daniel tenía su propio equipo de campaña, como es normal, y a su vez articulaba con el FA. Los actores que estaban en el equipo de Daniel siguen estando y a su vez la coordinación con el FA se hace con un par de personas que son las que están en línea directa. Y muchas de las cosas que resolvemos las hace directamente el FA. Capaz que lo que se ha hecho es aceitar un poco más los mecanismos. El cambio no es mucho más que eso.

EC —O sea, ahora Daniel Martínez tiene un jefe de campaña, no lo tenía antes de la elección nacional.

YO —No, por lo que tengo entendido no.

EC —Es cierto que en general los candidatos presidenciales tienen jefe de campaña; Martínez no lo tenía, ahora lo tiene. Pero no es tan común que ese jefe de campaña sea además vocero, y a usted se lo presenta como vocero también.

YO —Sí, pero para algunos temas no voy a ser vocero. Eso ya quedó claro, en algunos temas hay gente que se ha dedicado a eso y va a tener que seguir trabajando en eso. Por ejemplo los temas de contenido, el equipo de Ramón Méndez y los voceros que tuvo, eso va a seguir estando. Evidentemente, en la medida en que Daniel vaya dando novedades o vaya poniendo otras responsabilidades, ya más de cara a un futuro gobierno, evidentemente eso también se transforma. Pero eso no cambió.

EC —¿Para qué es vocero usted?

YO —Creo que la necesidad en los primeros días fue trasladar a la ciudadanía y a los militantes qué significaba esto de tener ahora un jefe de campaña que no había y también marcar un poco el tono de lo que iba a ser esa campaña. Ahí tuve que hacerlo y decidimos hacerlo para aportar desde mi lugar y desde mi experiencia en la gestión y en la articulación política. No fue más que eso. En estos días hay otros temas, obviamente no voy a ser yo el que va a hablar.

EC —Pero por ejemplo, se lo ve a usted, por lo menos en estos primeros días, concediendo entrevistas, mientras que Martínez no las concede. Ahí hay una diferencia. Martínez enfoca su comunicación de dos maneras, recorriendo barrios o pueblos, charlando mano a mano con la gente, y por otro con mensajes en Facebook Live que difunden las redes sociales.

YO —Sí, pero también hay otros voceros.

EC —Estoy hablando de dónde y cómo comunica Martínez. Ha habido un cambio en ese sentido, por ahora por lo menos Martínez no da entrevistas.

YO —No, se estaba analizando si empezar a dar entrevistas. Lo que pasa es que ahora todas las baterías se apuntan a lo que va a ser el día 13, el debate creo se roba toda la atención. Por ejemplo, hay actores políticos que salieron a los medios del interior, el FA resolvió, acertadamente, desplegar los actores políticos en base a los temas en los que más o menos cada uno se ha especializado, y a su vez algunos de los voceros que estuvieron en la primera etapa están saliendo a hablar de los temas concretos, me consta y así es. Incluso se han planteado algunas posibilidades de instancias medio de debate con otros actores. Eso no está cerrado y tiene que salir, todo tiene que funcionar y tiene que ser libre.

EC —Parecería que en la comunicación hay un reparto de roles entre usted y Martínez.

YO —Sí, pero no solo entre Martínez y yo, también Graciela tiene su nicho, en el que tendrá que profundizar.

EC —Ya que mencionó a Graciela Villar, en el caso de Martínez se entiende que es conveniente dejarlo al margen de las entrevistas para que no aparezca el discurso desordenado que en algunas ocasiones ha ocurrido…

YO —No, nunca se consideró eso.

EC —En Facebook Live está claro que tiene apuntes, un teleprónter, está pasando un mensaje muy ordenado y pensado antes.

YO —Exacto. Como se priorizan el mano a mano y el salir, a partir de los jueves salir al territorio, fundamentalmente al interior, donde obviamente faltó más comunicación, los tiempos para entrevistas se han acotado bastante. Se decidió –y eso estaba decidido desde el comienzo– salir con este mensaje por redes, pero yo no puedo decir hoy que se cierra a la banda con el tema de las entrevistas. Eso todavía no está resuelto, no se pensó así y no se decidió así. Sí se prioriza el contacto mano a mano.

EC —Están de por medio algunas entrevistas en las que Martínez no convenció, dejó desconformes incluso a muchos dirigentes del Frente.

YO —No sé si eso estuvo, nosotros no lo consideramos. Por ejemplo, cuando vamos al interior –el otro día fuimos a Canelones, a algunas localidades– los medios locales se le acercan y le hacen entrevistas. Nos parece que esa es una buena forma, bastante más capilar, bastante más molecular, de llegar al votante al que queremos llegar, que es ese que está en el barrio, que de repente votó otra cosa, no nos votó a nosotros y que quiere verlo, quiere hacerle preguntas, quiere acercarse. Ahí es donde Daniel tiene mucho para ganar.

EC —Usted dijo que Graciela Villar tiene su papel. ¿Cuál?, porque ha tenido muy pocas apariciones en los medios de comunicación desde que fue proclamada a mediados de julio. Por ejemplo, en En Perspectiva hemos gestionado varias veces ese reportaje y la respuesta ha sido negativa.

YO —No sé, ella tiene su propio equipo de comunicación, nosotros estuvimos coordinando toda la comunicación en estos días y ella va a tener asignadas tareas concretas y entrevistas concretas que ya se están articulando. No tengo la agenda de entrevistas, pero ella va a tener que salir con mucha fuerza.

EC —Da la impresión de que el discurso que Graciela Villar realizó en el Plenario del FA cuando planteó que la elección 2019 era una cuestión entre oligarquía y pueblo la marcó mucho, fue un paso en falso que le sigue pesando.

YO —Creo que sí, que en aquel momento fue un discurso muy para adentro, y obviamente la oposición supo cómo utilizar eso –también nosotros lo hacemos para con la oposición, discursos que son direccionados y dirigidos a un público– que era para “la barra”. A mí me pasa en algunos lugares donde me toca hablar, de repente hay expresiones que disparadas en otros ámbitos no son las más felices. Ahí Graciela aludió a aquel origen del FA donde estaba instalada aquella dualidad histórica, que se la he escuchado hasta al propio Manini.

EC —¿Esa expresión?

YO —Sí, señor.

EC —¿A propósito de hoy?

YO —No, del hoy no, por supuesto. Es histórico, por eso digo: me parece que cuando ella habló, hacía referencia al nacimiento del FA y a lo que la historia de la izquierda uruguaya en el siglo XX había tenido. Pero cuando digo que se la he escuchado al propio Manini, se la he escuchado al propio Manini.

EC —Pero en estas circunstancias, cuando se trata de conseguir la mayor cantidad de votos posibles, ahora por ejemplo para el balotaje, llegarles a los sectores que no apoyaron a Martínez en la primera vuelta, no parece que un concepto como ese funcione.

YO —Está bien, pero tú mismo planteabas que eso fue planteado en un plenario del FA, no en el corazón de una campaña. Hoy Graciela está refiriéndose a lo que se tiene que referir, que son las propuestas de gobierno y lo que implica esta fórmula y lo que implica la otra. Lo dijo en un momento determinado, en un espacio determinado, para un público determinado y de cara al fortalecimiento de una fuerza. No lo dice, no lo establece y no lo plantea ahora. Yo no lo hubiese dicho, pero cada cual dice lo que le parece en el momento que le parece y de cara al público al que se dirige, y está bien que así sea. Hay que ser natural, hay que ser claro, y las intenciones en cada uno de los discursos tienen que ver mucho con el interlocutor. Por eso cuando me hacía la pregunta, sí, es claro, en un plenario del FA; en campaña evidentemente el discurso es otro, tiene que ser otro.

EC —Pero me da la sensación de que hoy ustedes están coordinando mucho más eso, que incluso los mensajes para la interna ahora se cuidan más, porque siempre puede haber un grabador, una cámara.

YO —Sí, sí. Incluso el mensaje para la interna también tiene que ver con cómo dialogar con el ciudadano. El militante, el que nos acompañó en la primera etapa tiene que tener claro cuáles son las tónicas que se instalan de cara a un balotaje.

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